Operación de contrainteligencia corroboró delito y sembró información al traidor Ariza desde el 2007
Las actividades de espionaje desarrolladas por el suboficial FAP Víctor Ariza Mendoza en favor de Chile desde el 2004 fueron detectadas por la Dirección de Inteligencia de dicha arma (Difap) a inicios del segundo trimestre del 2007, iniciándose así una labor de contrainteligencia para cercarlo.
Así lo revela el fiscal de la Primera Fiscalía Provincial Especializada Contra la Criminalidad Organizada, Jorge Chávez Cotrina, en su denuncia ante el Poder Judicial, a la que LA RAZÓN tuvo acceso.
En ella desvirtúa las versiones respecto a que Ariza logró “sospechosamente” su traslado al Área Aérea N° 51 (Pisco) desde donde tuvo acceso a documentación clasificada, pues indica que dicho cambio formó parte de la estrategia de control al suboficial traidor.
Según el testimonio, del 9 de noviembre, ante la Fiscalía, por el comandante FAP Sergio Ricardo Sánchez Urrello López y el capitán FAP William del Águila Cerna, fueron designados –junto al comandante FAP Carlos Calderón Tello– por el mayor general FAP Luis Angulo Montoya, entonces director de la Difap, para hacerse cargo de la operación de contrainteligencia a Ariza Mendoza, “de quien ya sabían que estaba en estas actividades ilícitas”.
En marzo del 2007 Ariza es transferido del Ala Aérea N° 5 (Iquitos), donde se encontraba desde el 2005 y desde la que “no tenía información de interés que remitir” a su contacto en Chile, a la Difap en Lima, como reconoció el propio Ariza en los correos electrónicos que envío a sus enlaces chilenos.













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