Hallan en Lambayeque 2 templos de 3 000 años de antigüedad

Dos templos religiosos de unos 3.000 años de antigüedad, época en que se consolidó la alta civilización en el norte de Perú, fueron hallados en el complejo arqueológico Collud-Zarpán, a unos 800 kilómetros al norte de Lima, confirmó hoy uno de sus descubridores.

Las dos estructuras, situadas en el departamento norteño de Lambayeque, están actualmente “separadas por unos cien metros de campos de cultivo modernos”, pero “posiblemente estuvieron antiguamente unidos” y formaron parte de un gran complejo ceremonial, precisó a Efe el arqueólogo peruano Ignacio Alva.

Los dos templos pertenecerían a la cultura Cupisnique, que floreció en la costa norte de Perú entre el segundo y tercer milenio antes de Cristo, señaló Ignacio Alva, quien estuvo a cargo de las excavaciones en Collud-Zarpán el año pasado.

Con paredes de adobe de 150 metros de largo por 70 de ancho, el templo de Collud es el más grande de las dos construcciones pre-Incas halladas por el equipo de Alva, gracias al apoyo del Fondo Contravalor Perú-Francia.

En la edificación de Collud destaca una escalera central de 25 metros de largo y 25 pasos de altura, además de un mural polícromo con representaciones de una deidad de la época en uno de sus lados.

“Esta deidad es una quimera, una mezcla de felino, hombre, araña y ave, que es lógicamente la deidad principal. Podemos decir que es el dios araña”, acotó Ignacio Alva, hijo del legendario Walter Alva, quien descubrió las famosas tumbas del Señor de Sipán.

Ignacio Alva relató que en Zarpán se ha encontrado la fachada de un templo menor edificado con piedras de 50 metros de largo por 2,5 de alto.

Collud y Zarpán pertenecen al período de la consolidación de la alta civilización en Lambayeque, mientras que el complejo aledaño de Ventarrón, donde el año pasado se descubrió un templo de 4.500 años, a la etapa de los orígenes de las culturas de esa región del norte de Perú.

Los tres complejos (Collud, Zarpán y Ventarrón), que abarcan un área de 40 kilómetros cuadrados en total, formaban parte de una antigua capital teocrática en el valle de Lambayeque, “que era uno de los más grandes de la costa, de mejor aforo hídrico y calidad de las tierras”, relató Ignacio Alva.

Por eso “era lógico” que en la época formativa se haya creado una gran capital teocrática en Lambayeque, puntualizó el arqueólogo.

EFE

Un comentario en “Hallan en Lambayeque 2 templos de 3 000 años de antigüedad

  1. EL TEMPLO CUPISNIQUE DE COLLUD-ZARPAN: HISTORIA DE UN PLAGIO

    Por José Maeda Ascencio
    josemaedaas@hotmail.com

    En 1991, cuando me desempeñaba como Jefe de FOPTUR-Lambayeque, me animé a visitar el complejo arqueológico de Collud o Colluz, unos 8 kms al este de Chiclayo. Tras haber subido la gran estructura de su templo prehispánico del Sicán Tardío (ca.1200-1350d.C),divisé un gran arenal hacia el lado este; días antes un huaquero de apellido Muñoz había profanado una tumba que según las características que me dieron, indudablemente se trataba de una tumba del perìodo Formativo, cuyo antecedente ya se había registrado en La Lucía en Pomach-Batán Grande con las excavaciones hechas por I.Shimada y Carlos Elera en 1979, basados en una fotografía de una columna cilíndrica de adobe que publicó Jorge Rondón Salas en la revista “Firruñap” nº 25 en 1966, es decir, el templo ya estaba al descubierto por huaqueros. De la tumba de Collud-Zarpán, tal como bauticé al, sitio, solo deambulaba por ahí, en el mercado negro, una corona laminada repujada en oro, tal vez, parecida a la encontrada por 1921 en la hacienda “El Almendral” de los hermanos Gayoso en Chongoyape, que se exhiben en el Museo Heye Fundation de New York, estudiada por Samuel Lothrop en 1940 (American Antiquity vol.VI) Recorrí el sitio: varios pozos de huaqueros dejaron gran cantidad de tiestos de cerámica, con decoración incisa y en otros casos, con base de color negro y marrón oscuro, rocas granodioríticas cilíndricas pulidas de 4 cms de diámetro y 20 cms de largo abandonado en un pozo de unos 3 metros de profundidad, otras de formas achatadas y pulidas, (pulidores de metal?), bolitas de hematíes(cinabrio), un piruro con decoración incisa evidenciando actividad textil; observé un batán de granodiorita, tal vez de uso metalúrgico. Los lugareños me informaron que no se había encontrado un ceramio entero; al parecer, los tiestos fueron depositados como ofrendas; la tumba que encontró el inubicable Muñoz, se ubicó al lado de un frondoso algarrobo en la parte Este de Zarpán, a unos 300 metros del templo que actualmente se excava; la tumba al parecer, no estuvo muy profunda; la estructura de la tumba o cámara funeraria contenía adobes cónicos de 24 cms de altura y 20 cms de diámetro en la base, similares a los de La Lucía-Chólope, en donde los adobes cónicos formaban parte de las columnas cilíndricas de 1.20 mts de diámetro y unos 3.5 o 4 mts de altura. Visité el sitio tres veces y lo recorrí de palmo a palmo, una tarde, ya casi al salir, bajé a una trinchera de huaquero dándome con la sorpresa de encontrar adobes en forma cilíndrica, dispuestos de cabeza en la parte externa del muro y de soga en la parte central o matriz del mismo muro que era parte de una estructura monumental sepultada, tal como fue el rito de “Chamber and Fill” en el formativo, tradición que se conservó hasta fines del Horizote Medio (800-1,200 d.C); la medida de un adobe tenía 26 cms de diámetro y 56 cms de altura ; el ancho total del muro era de 88 cms , los adobes fueron unidos con mortero de arcilla de unos 2.5 cms de espesor, el muro se enlució con mortero fino de 1.5 cms de espesor.

    SU ALFARERÍA

    Recogí unos veinte kgs de fragmentería de cerámica, especialmente tiestos (perfiles de jarras, vasos); el arqueólogo Carlos Elera Arévalo que se encontraba trabajando por temporadas con I.Shimada desde 1979 (en cuyo proyecto colaboré desde 1978 acompañando en el campo y publicando los avances del arqueólogo japonés que llegó a Batán Grande en 1978 a los 28 años de edad, ya doctorado en arqueología) recibió de mis manos en la oficina de Foptur tres o cuatro bolsas de papel conteniendo los tiestos que recogí, en efecto, días después Elera me informó verbalmente que la alfarería era formativa, y habían tiestos Cupisnique principalmente. En uno de mis libros, aún inédito (“Sican :El Valle Sagrado”), están los dibujos de los diseños y perfiles de los fragmentos que analicé y concluí-por comparación con otras publicaciones de dibujos y diseños de análisis ceramográfico-que había en Collud-Zarpán fragmentería de estilo “Gallinazo” o “Virú”y “Torrecitas”de Cajamarca. Eran singulares los tiestos pintados de negro con marrón oscuro, marrón y blanco, tiestos de color gris con decoración interna y externa. Recogí también restos de platos hondos hechos con roca andesítica y granodiorita con decoración incisa, platos hondos de arcilla bien pulida, color rojizo con decoración incisa, tiestos con decoración en alto relieve, son comunes los cuello con borde reforzado de botellas en gris claro. Los huaqueros dejaron tiestos de jarrones de cuello largo pintados con blanco en su interior que recuerdan a los tipos de jarras de Pampa Grande, de estilo Moche.El patrón de enterramiento con tiestos como afrendas, se observa también en Morro de Eten (inf.Carlos Elera).

    LA CORONA DE ORO DE COLLUD-ZARPAN

    En 1994 recibí la visita del Dr Yuji Zeki y otros arqueólogos japoneses, quien había trabajado con el arqueólogo Yoshio Onuki en Kuntur Wasi, Cajamarca; el motivo principal de su visita era obtener información de la procedencia de una corona de tumbaga (aleación de oro y cobre) de Período Formativo. La fotografía que conservo entregada por el Dr. Zeki es de una corona de oro laminado y repujado de 50 cms de largo y 32 cms de altura; sobre la banda inferior, se presentan tres caras de perfil mirando hacia la izquierda en el lado derecho de la pieza y otras tres caras mirando de frente en lado izquierdo; la faja metálica se unía en sus extremos con grapas que evidenciaban, por su color verdoso, ser de cobre o bronce. Según Zeki, la pieza provenía de algún sitio del valle Lambayeque, posiblemente de Cuculí, unos 30 kms al este de Chiclayo. Opiné que la corona cupisnique podría ser la que encontró el huaquero Muñoz en Zarpán. Un traficante de nombre Dennis García se hizo de la pieza y la vendió en el mercado negro de Miami según me informé, en cincuenta mil dólares. La corona llegó finalmente a Japón y se encuentra en un museo de una universidad nipona.

    EL HALLAZGO SE DÁ A CONOCER
    El importante diario El Comercio publicó mi descubrimiento y parte de mis conclusiones en portada y contraportada a color el viernes 18 de diciembre de 1992 y luego lo hizo El Correo de Chiclayo el15 de Enero de 1993, pág 11.Tambien se colgó en el 2007 en la revista http://www.enigmasperu.org

    EL PLAGIO DE WALTER ALVA
    En Octubre DEL 2008, el Lic. Walter Alva Alva , sin que se entere la prensa local lambayecana-en donde resido- anunció a la prensa extranjera que había descubierto un templo con adobes cilíndricos. Sus declaraciones con la explicación de los contextos culturales tanto temporales como espaciales y otros componentes, lo pueden leer entrando en Google con “adobes cilíndricos en Collud-Zarpán”, declaraciones que coinciden exactamente con mis observaciones que hice públicas hace casi ya dieciocho años. El hecho de que Alva, quien llegó en 1987 a un pequeño montículo en el sitio de Huaca Rajada, en donde toda una familia (Bernal Samamé) y casi todo un pueblo (Sipán) había profanado lo que ya se conocía como mausoleo mochica (al mundo ha dicho que es su “descubrimiento científico”,sin prospección, sin metodología de exploración, etc.) ya sabía de mi hallazgo, se puede comprobar por el hecho de que él reside en Lambayeque y que está al tanto de lo que ocurre en el tema arqueológico, y su casi cotidiana comunicación con Carlos Elera, quien también ha informado en público sobre el templo de Collud-Zarpán, es decir, el mismo arqueólogo a quien le entregué el material de alfarería para su análisis en 1991.La pobreza de ética ha hecho que en los informes a la prensa ni siquiera se mencione el nombre de quien con su reporte primero, está dando trabajo a gente ansiosa de incrementar fama y dinero pretendiendo en vano, sepultar los méritos modestos de los investigadores nacionales, que para colmo, trabajamos sin pedir dinero a nadie. Ahora me entero que al Sr Alva le estarán entregando SEISCIENOS MIL DOLARES para continuar con su valioso “descubrimiento científico”.

    Chiclayo, Perú, 22 de Febrero del 2009.

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