Sismo de 3.8 grados se registró en Lima y Callao

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Un sismo de 3.8 grados de magnitud en la escala de Richter sacudió hoy diversas zonas de Lima y Callao, causando alarma entre limeños y chalacos, sin que se reporte hasta el momento daños personales ni materiales.

Según información del Instituto Geofísico del Perú (IGP), el movimiento telúrico, de intensidad II, ocurrió a las 11:41 horas, y su epicentro se ubicó a 36 kilómetros al suroeste del Callao, en el departamento de Lima, con una profundidad de 36 kilómetros.

De acuerdo con los parámetros del sismo, éste tuvo una longitud de 77.33 grados, mientras que su latitud alcanzó los 13.33 grados.

El sismo de moderada intensidad motivó que algunas personas abandonaran por un momento sus viviendas y centros de laborales, según los protocolos de seguridad del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci).

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Seguridad : Los secretos que guarda el capitán de corbeta (r) Carlos Tomasio de Lambarri, cabeza de la más grande red de espionaje industrial del país.

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A diferencia de su jefe Elías Ponce Feijoo, dado a los rodeos y las respuestas telegráficas, el capitán de corbeta (r) Carlos Tomasio de Lambarri ofreció a las autoridades declaraciones plenas de detalles y datos que dejaron en suspenso varias quijadas. Tomasio cantó tanto que el recital se prolongó en tres sesiones y un total de quince horas.

Probablemente lo más desconcertante fue su revelación sobre el supuesto destino de dos equipos Triggerfish y cuatro Loggerhead para “chuponear” celulares, valorizados en US$ 110 mil y adquiridos en Washington entre 1999 y el 2001, cuando se desempeñaba como adjunto al agregado naval de la embajada.

“Tuve conocimiento de que uno de los equipos iba a ser enviado a la ciudad de Valparaíso en Chile por encontrarse allí el Congreso y la Base Naval de Chile”, sostuvo en sus declaraciones ofrecidas al Ministerio Público. “El otro equipo iba a ser ubicado cerca del Palacio de la Moneda, de acuerdo a la información que me proporcionó el comandante general de la Marina, el almirante Ibárcena. Se trataba de una operación de inteligencia de alto nivel”.

A pesar de respuestas con tal calibre, el silencio entre las autoridades chilenas es tan profundo como el viaje de un submarino. No es para menos.

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