¡Gloria a los vencedores de La Batalla de Tarapacá!

EJÉRCITO PERUANO VENCEDOR DE TARAPACÁ

Luego de la muerte del almirante Grau y la captura del extraordinario blindado Huáscar, es decir, destruido el poderío naval del Perú, la escuadra chilena se hizo dueña absoluta del mar, hecho que permitió a los estrategas militares de ese país ejecutar finalmente la primera fase de la campaña terrestre de la guerra de invasión de Chile en 1879, cuyo objetivo inmediato consistía en capturar la provincia peruana de Tarapacá, rica en minerales y depósitos de salitre.

Cuando estalló la guerra, el Perú tenía un ejército de tierra compuesto por 4,800 hombres poco más o menos, desperdigados en guarniciones ubicadas en diferentes regiones del territorio nacional. La infantería contaba con unos 2,700 soldados y 290 oficiales, divididos en ocho batallones integrados cada uno por 400 hombres, aproximadamente. El comando general del ejército peruano se ejercía a través de tres generales de división, veinte generales de brigada y 74 coroneles. Los batallones eran el Pichincha, Zepita, Ayacucho, Callao, Cusco, Puno, Cazadores y Lima. La caballería era más modesta aún: 780 hombres divididos en tres regimientos: El legendario Húsares de Junín, los Guías y los Lanceros de Torata. La artillería estaba compuesta por los regimientos Dos de Mayo y Artillería de Campaña, con un total de 1,000 hombres. Sin embargo, la mayor parte de la artillería peruana era estática y se concentraba en el puerto del Callao. Estaba dividida en las baterías Independencia, Pichincha, Zepita, Maipú, Provisional y Abtao, provistas de 31 cañones; las torres giratorias blindadas La Merced y Junín, armadas cada cual con dos cañones Armstrong de 300 pulgadas; los fuertes Ayacucho y Santa Rosa, provistos con dos cañones giratorios Blakely de 500 libras; y, los torreones Manco Cápac (4 cañones Vavasseur de 300 libras) e Independencia (2 cañones Blakely de 500 libras). En total, 12 fuertes con un total de 45 cañones. La artillería móvil, para uso de campaña apenas constaba de treinta cañones.

En ese entonces la unidad táctica del ejército peruano era el batallón, integrado por doce compañías de cincuenta hombres cada una. En la práctica sin embargo, la mayoría de los batallones no superaban los quinientos hombres. Estos eran comandados por un coronel, apoyado por un teniente coronel (comandante) y un mayor. Cada compañía era dirigida por un capitán y cuatro subalternos, generalmente sub-tenientes. El uniforme de la infantería constaba de una chaqueta y pantalón de algodón blanco. Cada hombre cargaba un rifle (por lo general, pero no excluyentemente, Martini-Peabody), cien cartuchos de munición, una cantimplora de lata de un cuarto de galón y una frazada doblada alrededor de la cintura. Los oficiales utilizaban uniforme de estilo francés, con algunas variaciones; levita o chaqueta azul, pantalón de paño rojo, kepí, botas de cuero hasta las rodillas, pistola y sable.

Recurriendo a las reservas, para julio de 1879 el Perú logró conformar una pequeña fuerza militar de 7,500 soldados y guardias nacionales, número que resultaría muy inferior al de las tropas chilenas. Esta fuerza quedó al mando del general Juan Buendía y compuesta por seis divisiones. La primera de ellas, fuerte de 1,455 efectivos, estuvo integrada por los batallones Ayacucho, Provisional de Lima y la Columna de Voluntarios de Pasco; la II División, a órdenes del coronel Andrés Avelino Cáceres, con 1,230 soldados, se integró con los batallones Puno, Lima, Guías y el escuadrón Castilla; la III División, dirigida por el coronel Francisco Bolognesi (1,315 soldados), estaba compuesta por los batallones Cazadores del Cusco, Cazadores de la Guardia y el escuadrón Húsares de Junín; la IV División, bajo el coronel Justo Pastor Dávila, se componía del Regimiento 2 de Mayo y el batallón Zepita (1,123 soldados); la V División, comandada por el coronel Ríos, estaba conformada por los batallones Segundo de Ayacucho y Guardias de Arequipa; mientras que la VI División, al mando del general Bustamante, con 1,085 soldados, estaba integrada por los batallones Iquique, Cazadores de Tarapacá y las columnas Loa y Tarapacá.

Esta fuerza, que se unió a los 4,534 hombres del ejército boliviano aliado, fue diseminada entre las vastas costas de Iquique, Tacna, Tarapacá y Moquegua, como parte del “I Ejército del Sur”, bajo órdenes del general Juan Buendía. Mientras se prolongó la campaña naval, el referido ejército ejecutó maniobras tácticas y de desplazamiento, siempre desde una perspectiva defensiva y no entró en acción.

El ejército chileno, por su parte, en los seis meses que duró la campaña naval, tuvo tiempo para convertirse en una maquina de guerra eficiente y numerosa. Para el inicio de esta etapa, noviembre de 1879, el ejército de Chile, que antes de la declaración de guerra constaba de 3,000 hombres, se había multiplicado geométricamente.

Varios batallones como el Buin, el 2do de Línea, el 3ro, el 4to y el Santiago, fueron elevados a regimientos. Estos eran comandados por un coronel o teniente coronel, y cada uno estaba integrado por unos 900 hombres. Cada regimiento chileno constaba de dos batallones de cuatro compañías cada uno. A su vez, las compañías se componían de un capitán, un teniente, tres subtenientes, un sargento primero, seis segundos, seis cabos primeros, seis cabos segundos, cuatro cornetas y unos 200 soldados.

El alto mando militar chileno quedó compuesto por el general Justo Arteaga en capacidad de Comandante en Jefe: el general de brigada Erasmo Escala, comandante general de la infantería; el general de brigada Manuel Baquedano, comandante general de caballería y el coronel Emilio Sotomayor, comandante de las reservas. El Jefe de Estado Mayor era el general de brigada José Antonio Villagrán. En esta etapa pudo observarse, aunque incipientemente, un fenómeno interesante: La influencia francesa en Chile, que había sido perceptible desde mediados de siglo, estaba siendo lentamente reemplazada por la de Prusia. En efecto, luego de la derrota de Francia en la Guerra franco-prusiano de 1870-71, la admiración hacia las instituciones del ejército prusiano fue creciendo, lo que en un futuro cercano llevaría a una reorganización de las fuerzas armadas chilenas bajo la eficiente influencia germana.

Pronto se inició la invasión de territorio peruano. Apenas tres semanas después de Angamos, el dos de noviembre de 1879, pese a una férrea resistencia, 10,000 soldados pertenecientes a la fuerza expedicionaria chilena, más conocida como “Ejército de Campaña”, apoyados por casi todos los barcos de guerra de su escuadra y diez vapores (la Magallanes, el Amazonas, la O´Higgins, el Loa, el Itata, el Copiapó, el Limari, el Matías Cousiño, el flamante crucero Angamos, la Abtao, el Paquete de Maule, el Huanay, el Lamar, la Covadonga, el Santa Lucía, el Tolten, el blindado Cochrane, el Elvira Alvarez y el escampavías Toro), a órdenes del general Erasmo Escala, lograron desembarcar, en tres fases de ataque, en el puerto de Pisagua estableciendo así su primera cabecera de playa en territorio peruano. Entre las fuerzas de desembarco se encontraban los nuevos regimientos Buin, Tercero y Cuarto de Línea y batallones del Atacama y Zapadores. En este proceso los chilenos tuvieron 330 bajas entre muertos y heridos.

En términos estratégicos y recursos materiales el ejército expedicionario chileno, a órdenes del general Erasmo Escala, se mostraría superior a las fuerzas aliadas peruano-bolivianas. Acto seguido, las fuerzas chilenas se apoderaron del ferrocarril Pisagua-Agua Santa y de ahí procedieron hacia el norte, asegurando una línea de provisiones con el valioso apoyo de su escuadra.

En este proceso capturaron los chilenos la localidad de Dolores. El 19 de noviembre las fuerzas aliadas se enfrentaron al ejército expedicionario en las alturas del cerro de San Francisco, en un frente de tres kilómetros de extensión. Fue un combate cruento e intenso en que ambos ejércitos mostraron un gran valor y arrojo. Si bien la infantería aliada era superior en número (7,400 peruanos y bolivianos contra 6,000 chilenos), los primeros contaban sólo con 18 cañones contra 34 modernas piezas de artillería del adversario. Los chilenos además ocupaban la cima del cerro San Francisco, que por su inclinación se constituyó en una plaza prácticamente inexpugnable, mientras que los aliados dominaban las faldas del cerro.

En este combate destacó la acción del batallón Zepita, fuerte de 35 oficiales y 601 soldados al mando del coronel Andrés Avelino Cáceres. Cuatro compañías del Zepita, al mando del comandante Ladislao Espinar, ejecutaron una carga espectacular que les permitió alcanzar la cumbre del cerro, donde se batieron con un heroísmo singular y se apoderaron de dos cañones adversarios. Pero aquel triunfo parcial fue a costa de mucha sangre, y los hombres victoriosos del Zepita, con su temerario comandante a la cabeza, casi fueron exterminados por los batallones Atacama y Coquimbo, que habían acudido como refuerzos para contener el asalto. Los últimos sobrevivientes de aquellas compañías del Zepita se batieron cuerpo a cuerpo. Durante la cruenta batalla pereció un alto número de tropa y oficiales de los batallones Zepita y Dos de Mayo. Un jefe chileno del Atacama atestiguó así el valor desplegado por los contrincantes: “He tenido ocasión de ver a dos soldados muertos, José Espinoza (chileno, de la primera compañía), y un peruano del Zepita; ambos estaban cruzados por sus bayonetas y como si aun no fuera bastante, esos valientes se hicieron fuego, quedando enseguida baleados en el pecho”.

Los cañones chilenos Krupp, que en vez de proyectiles utilizaban el mortal “grapeshot” o metralla, barrían a veces compañías enteras. Los peruanos del Zepita, del Ayacucho, Olañeta e Illimani, continuaron avanzando resueltamente por el oeste, mientras la división de ataque formada por los batallones Puno número 6 y Lima número 8, avanzaron por el centro chileno apoyando los fuegos de la división ligera y dirigiendo sus tiros contra los batallones Coquimbo y Atacama. Al mismo tiempo el batallón 3 de Ayacucho, al mando del coronel Leoncio Prado se desplegó en guerrilla al pie del cerro, disparando contra los batallones del Valparaíso, del 2do, 3ro y 4to de Línea.

A las 17:00 horas y en parte por el desbande de las tropas bolivianas al mando del General Villamil y por el arribo de la división chilena de reserva bajo el general Escala, la fuerte avanzada aliada colapsó y en horas de la noche se debió emprender la retirada. Los chilenos, agotados, no se decidieron a emprender la persecución y se parapetaron en las calicheras.

Cuatro días después, el 23 de noviembre el ejército chileno ocupó el puerto peruano de Iquique. Las diezmadas fuerzas del I ejercito del Sur, se vieron forzados a ejecutar una nueva progresión y marcharon entonces hacia Tarapacá. El comandante del ejército chileno, general Escala, enterado de la difícil situación del adversario e informado de su posición exacta, envió a su encuentro una expedición de 3,900 hombres, al mando del coronel Luis Arteaga, compuesta por el batallón Chacabuco, cinco batallones de infantería pertenecientes a los regimientos 2do de Línea y Zapadores, un escuadrón de caballería, (el Granaderos a Caballo) y cuatro cañones de bronce y seis potentes cañones Krupp bajo el Regimiento de Artillería, con objeto de liquidarlos.

De acuerdo al parte oficial del general Escala, se presumía que en Tarapacá había entre 1,500 y 2,000 soldados peruanos “en pésimas condiciones, agobiados por el cansancio y la escasez de recursos y en un estado de completa desmoralización…”.

En horas de la madrugada del 27 de noviembre 1879, la fuerza chilena alcanzó su objetivo y tomó posición ofensiva en las colinas localizadas al oeste de la ciudad de Tarapacá, en un área de una legua de extensión, que iba entre el alto de la cuesta de Arica y el de Visagras. La división chilena entonces fue dividida en tres fracciones: La primera, al mando del teniente coronel Eleuterio Ramírez, compuesta en su mayoría por los batallones del regimiento 2do de Línea y dos cañones de bronce, tenía como objetivo apoderarse de la Huaracina, donde se encuentran las provisiones de agua del poblado y de ahí avanzar hacia Tarapacá; la segunda, a las órdenes del propio coronel Arteaga, formada por el regimiento Artillería de Marina, el batallón Chacabuco, cuatro cañones de Bronce y dos cañones Krupp, debía atacar de frente a los peruanos por las alturas que dominan la población; y, la tercera, dirigida por el comandante Ricardo Santa Cruz e integrada por un batallón del 2do de Línea, 260 hombres del Zapadores, 116 Granaderos a Caballo y dos secciones de artillería Krupp de montaña, tenía que situarse cerca del paso de Quillaguasa para recortar la retirada de los peruanos por el camino de Arica “y batir la quebrada desde las alturas”.

Los peruanos, que carecían de un sistema de alerta o vigilancia, fueron informados de la presencia del adversario por dos arrieros que se toparon con las columnas chilenas a distancia. Tan pronto se produjo este hecho, el Coronel Andrés Cáceres, jefe de la segunda división peruana, ordenó que se tocara diana y organizó un consejo de guerra. En virtud que los peruanos carecían de un plan de contingencia para responder a una emergencia como aquella, Cáceres dispuso que la tropa ocupara las alturas que circundaban Tarapacá. Sin embargo, en las primeras horas del amanecer, los chilenos ya se habían posesionado de las mismas y al parecer esperaban que sus enemigos rindieran las armas, por efecto de la sorpresiva maniobra y ante la supuesta imposibilidad que pudieran atacar sus estratégicas posiciones.

Pero Cáceres no era hombre que se rindiera fácilmente. Por el contrario, recuperado del factor sorpresa, dispuso que los 3,000 hombres bajo su mando se dividieran en tres columnas. La primera y segunda compañía de su legendario regimiento, el Zepita, bajo órdenes del teniente coronel Juan Francisco Subiaga, colocó a la derecha. La quinta y sexta compañía, bajo el capitán Francisco Pardo de Figueroa se ubicó en el centro y la tercera y cuarta compañía, bajo el mayor Argüidas, tomó posición del sector izquierdo. Simultáneamente, Cáceres envió un mensaje al coronel Manuel Suárez, comandante del regimiento Dos de Mayo, ordenándole atacar desde la izquierda. Dos batallones de la División Vanguardia, con un total de 1,400 hombres, que acampaban a 45 kilómetros de distancia, también fueron avisados y se pusieron en marcha. Aquellas tropas tardarían seis horas en llegar al campo de batalla.

La lucha se inició con ímpetu alrededor de las 9:15 de la mañana. El Zepita empezó furiosamente el ataque contra las posiciones chilenas, y el resto de los regimientos peruanos, bajo órdenes de los coroneles Bolognesi, Ríos y Castañón se movieron también contra el adversario. El Zepita subió el lado oriental de las colinas bajo los nutridos disparos de la artillería y la infantería chilena. El fuego era muy intenso, pero los peruanos, en desplazamientos de guerrilla, continuaron avanzando. La primera y la segunda compañía del Zepita fueron las primeras en alcanzar su objetivo a las 9:30 de la mañana. Fueron recibidos con un fuego nutrido de la artillería chilena, pero que no fue suficiente para contener el valeroso ataque de la infantería peruana. Luego de una espectacular carga con bayoneta y contra viento y marea, lograron capturar cuatro cañones y todas las municiones de los adversarios. Acto seguido, concentró sus fuegos contra los Zapadores y las compañías del 2do de Línea. En 45 minutos una de las brigadas chilenas fue totalmente aniquilada.

A la 9:45 de la mañana el regimiento chileno Artillería de Marina entró en acción, siendo anulado por el Zepita y el Dos de Mayo. Las columnas bajo los jefes Pardo Figueroa y Arguedas causaron un daño severo en la infantería chilena. Tal fue la intensidad de su ofensiva que los chilenos, luego de resistir a pie firme, perdieron finalmente el control y se vieron obligados a retirarse en completo desorden hacia una posición localizada tres millas detrás de las colinas. Los peruanos habían logrado una victoria parcial, pero habían perdido varios hombres en la arremetida, incluidos el teniente coronel Juan Zubiaga, el capitán Pardo Figueroa, el coronel Manuel Suárez, jefe del batallón Dos de Mayo y Juan Cáceres, hermano del espartano Andrés Avelino. En efecto, Andrés Cáceres también estaba herido pero decidió continuar la lucha contra las nuevas posiciones chilenas bajo el coronel Arteaga. Su división se reforzó con la llegada del batallón Iquique y los Loa y Columnas Navales, así como una compañía del batallón Ayacucho y uno del batallón Gendarmes. Esas fuerzas eran parte de las dos Divisiones peruanas, fuerte de 1,400 hombres que se encontraban a 45 kilómetros de Tarapacá cuando la batalla hizo erupción. Entre los refuerzos se encontraba el batallón Iquique número uno, cuyo comandante, el legendario Alfonso Ugarte, fue herido de un balazo en la cabeza, no obstante continuó la lucha al frente de sus tropas.

Con estos refuerzos Cáceres ejecutó un nuevo ataque por el sudeste de Tarapacá, alcanzando y disolviendo al enemigo en cinco ocasiones. Los chilenos, que obviamente eran soldados muy aguerridos y valientes, se reagruparon igual número de veces. Es más, una columna chilena se dirigió hacia el pueblo de Tarapacá, que estaba, defendido por el batallón Guardias de Arequipa y la columna boliviana Loa, los cuales, tras una encarnizada lucha los rechazó. La batalla en la ciudad, fue casa por casa.

La tercera división al mando del coronel Bolognesi, jugó parte importante en la acción. El viejo coronel, que antes de la batalla encontrábase enfermo y padeciendo alta fiebre, olvidó sus padecimientos y se puso al frente de su tropa, cuyo comportamiento fue admirable. El batallón Arequipa, de la referida división, capturó como trofeo el estandarte del regimiento 2do de Línea. Cáceres, desde su posición flanqueó a los chilenos por el sector izquierdo. Aquellos, ejecutaron entonces un contraataque con su caballería a efecto de romper parte de las posiciones peruanas, pero la carga logró ser contenida por los galantes hombres de las columnas Loa y Navales. Cáceres entonces dispuso ejecutar un último ataque contra el centro del ejército chileno, al cual logró destruir completamente. Los sobrevivientes dejaron sus últimas piezas de artillería, municiones y rifles y se desbandaron.

Los peruanos habían logrado, después de nueve horas de intenso combate, una victoria total. La orgullosa columna chilena había acusado un aproximado de 800 bajas, incluyendo 56 prisioneros de guerra. Entre los muertos chilenos merece destacarse la del valiente comandante del Segundo de Línea, Eleuterio Ramírez. Perdieron además toda su artillería (cuatro Krupp, cuatro obuses de bronce) y gran cantidad de pertrechos. Los peruanos por su parte, tuvieron cerca de 500 bajas, entre muertos y heridos, lo que demuestra el fragor e intensidad de la lucha.

Ante la falta de caballería los peruanos se vieron imposibilitados de consolidar la victoria y no pudieron seguir a sus adversarios más allá de la colina de Minta, ubicada a dos leguas de distancia de sus posiciones iniciales. Fue sin duda un resultado que significó un aliciente moral para las tropas y dejó muy en alto el valor, arrojo y heroísmo de la infantería peruana.

Tarapacá, desafortunadamente, no cambió los resultados estratégicos del conflicto y el ejercito peruano se dirigió hacia el puerto de Arica. Coincidentemente uno de los próximos objetivos chilenos era capturar dicha posición.

Pocas semanas después de Tarapacá, el alto mando chileno concentró veinte transportes en Pisagua y el 24 de febrero de 1880, frente a la bahía de Pacocha, en Moquegua, al norte de Arica, desembarcó un ejército de 12,000 hombres. A la cabeza de las fuerzas chilenas se encontraba su nuevo comandante en jefe, el hábil y competente general Manuel Baquedano. Dicha fuerza enfrentó a los peruanos en la batalla de Los Angeles.

Fuente: http://members.tripod.com/~Guerra_del_Pacifico/TARAPACA.html

Video: La Batalla de Tarapacá [Sucedió en el Perú]

15 respuestas a “¡Gloria a los vencedores de La Batalla de Tarapacá!

  1. mi tio tatarabuelo francisco castellanos olivera peleo en la batalla de tarapaca fue soldado de la segunda compañia del batallon lima numero ocho fue soldado de infanteria, su expediente se encuentra en el archivo historico militar en el segundo piso al frente del museo de arte de lima.

    francisco castellanos fallecio el 08 de octubre de 1944 fue enterrado en el cementerio prebistero maestro pero ignoro en que pabellon y nicho le abran puesto.

    su padre manuel luciano castellanos fallecio el 24 de abril de 1885 fue enterrado en el cementerio prebistero maestro pero ignoro en que pabellon y nicho le abran puesto.,su madre se llamo carmen olivera.

  2. Que doloroso para un PERUANO es ver estos videos, yo le llamaria alegria de tisico a esta batalla de Tarapaca, definitivamente, el Glorioso y Valiente Ejercito PERUANO no estaba preparado para esa guerra habilmente manipulada por los chilenos, ellos ya venian con un plan pre-establecido en union de los ingleses, y tengo la plena seguridad que eso no se volvera a repetir, tengo la plena seguridad que estamos en capacidad nosotros los PERUANOS a traves de su Glorioso Ejercito para recuperar todo lo perdido en esa guerra contra chile.

    PERUANO, has patria, mata un chileno ¡ya!

    Alejandrina tu, viva el ¡PERU!

  3. El 10% del ingreso de la venta de todos los minerales que exporta el PERU, debemos usarlo para adquirir armamento de ultima tecnologia y nuevo.
    Alan Garcia Perez, acuerdate del mensaje que te dejo Don Ramon Castilla, a ti que eres el representante de todos nosotros los treinta millons de PERUANOS.
    Tenemos que tener una enorme superioridad en todo sobre los chilenos.

    No compres ni consumas productos chilenos

    PERUANO, has patria, mata un chileno ¡ya! (Degollalo)

    Alejandrina tu, viva el ¡PERU!

  4. Para todos los PERUANOS de este blog de PERUANOS y para PERUANOS

    ESTA ES LA HISTORIA QUE NUNCA NOS ENSEÑARON EN EL COLEGIO, POR CONVENIENCIA DE LOS GOBIERNOS TRAIDORES Y CORRUPTOS.
    Durante el gobierno de Prado, se corría un estribillo que decía: “Este jabón lava, pero nunca sacará la mancha” y todo aquel que lo decía o escribía terminaba en la cárcel.
    NUNCA OLVIDEMOS NUESTRA VERDADERA HISTORIA PERUANOS.
    MEDITEN AL RESPECTO Y SAQUEN SUS PROPIAS CONCLUSIONES.
    El Rol de Nicolás de Piérola en la historia del Perú
    Seguramente Nicolás de Piérola debe ser uno de los personajes que más daño ha causado al Perú y sin embargo, a través del tiempo se le ha rendido pleitesía y hasta la principal avenida de Lima lleva su nombre. En las escuelas y colegios del país nunca se narro la historia verdadera de este político que le tocó ser una figura preponderante en los aciagos años de la Guerra del Pacífico, por el contrario se le menciona como al patriota que dio todo de sí por su patria.
    Ni los conocidos historiadores, Jorge Basadre, Pons Muzo ni otro, se atrevieron a escribir la verdad sobre Piérola y no porque no supieran cual era lo cierto, sino, por el temor que casi siempre han tenido estos intelectuales a las clases dominantes y de poder en el Perú, además sabían que pasando por encima de monstruosas verdades, podrían sus libros ser aceptados por el Ministerio de Educación del Perú y por otro lado serian reconocidos como hombres ilustres. Por ejemplo, nadie dijo que en realidad la guerra del 79 no fue con Chile, sino que fue con un país poderoso como Inglaterra, la primera potencia del mundo en esos años, que uso a Chile como instrumento para arrebatarle a Perú y Bolivia las riquezas que guardaban su suelo, riquezas que como era natural fueron a parar a las empresas inglesas después. Como una muestra de esto, puedo señalar que Chile, por la adquisición de sus blindados Cochrane y Blanco Encalada, no pagó ni un solo peso a Inglaterra que los construyó.
    Sin embargo, es importante que la historia real se vaya abriendo campo, porque como es sabido, solo los pueblos que conocen y respetan su historia pueden aspirar a un futuro mejor. Para no explayarnos en este tema nos centraremos en una parte de la historia.
    Era el mes de noviembre del 1879, y el Perú ya había perdido el Huáscar en Angamos; sólo le quedaba un débil barco de guerra que era la corbeta Unión. El gobierno de Mariano Ignacio Prado, resolvió hacer una colecta nacional para comprar dos blindados que podían significar la salvación de la república, ésta se llevó a cabo el último domingo de ese mes de noviembre y cuentan los que vivieron por esos tiempos, que todo el Perú acudió a ese llamado, desde las esferas acaudaladas, hasta los más pobres. Las mujeres entregaron sus joyas y los niños sus alcancías. Por esos días llegaba al Callao desde Santiago de Chile, Nicolás de Piérola, país donde se encontraba exiliado y con el amparo de la burguesía chilena que tenía el poder en esa nación. Apenas desembarcó, empezó a conspirar en la oscuridad contra el gobierno, cosa que era costumbre en él, porque éste fue el eterno revoltoso, que hizo revoluciones y montoneras, que siempre fueron derrotadas por el gobierno de turno.

    El 18 de diciembre del mismo año, el presidente Prado, a escondidas, se embarca en el Callao en un vapor que iba a Panamá, llevándose el producto de la colecta, que el pueblo peruano hizo para comprar dos barcos blindados. Cuando llegó a Guayaquil renunció a su cargo y se fue a Paris de donde jamás volvió y fue un hombre acaudalado en la ciudad luz. Esta indignante traición apenas si se cuenta en la historia oficial del Perú. Mariano Ignacio Prado no volvió, pero años mas tarde si volvió su hijo Manuel Prado Ugarteche y aunque parezca increíble, el pueblo peruano lo eligió DOS VECES presidente. Qué cierta es, a veces, la amnesia de los pueblos. Su familia en el país, fue poderosa y acaudalada, ostentando lujos y osadía y todo eso con el dinero de hombres y mujeres, de niños y ancianos que se desprendieron de lo que tenían, pensando en salvar a la patria.
    La huída de Prado, significó el momento preciso que buscaba Piérola para hacerse del poder y así al frente de una montonera entró en Lima, para derrocar al gobierno que estaba a cargo del vice presidente, el General La Puerta, hombre entrado en años y de poco carácter, que no opuso mayor resistencia, además las tropas acantonadas en Lima, a través de sus jefes anunciaron que no se batirían contra peruanos en un momento tan difícil para el Perú, por lo que aceptaban el gobierno de Piérola, para no causar mas males a la nación.
    Apenas Piérola tomo las riendas del país, empezó un monstruoso plan contra su propio país, el Perú. Este hombre conocido como vanidoso, engreído y ego centrista, comenzó a dar los pasos para hundir a nuestro país. Está claro que todo lo que hizo, fue cumpliendo consignas de sus amigos chilenos, de quien él fue un especial huésped siempre.
    Lo primero que hizo, fue cortar todo apoyo y abastecimiento al Ejército del Sur, acantonado en Tacna, sitio donde se llevaría la segunda etapa de la guerra con Chile. Al Mando del Ejército del Sur o de Tacna, como también se le llamaba, estaba el Contralmirante Lizardo Montero, hombre que había combatido y derrotado a Piérola años antes en una de la muchas revoluciones que éste inició. Por lo tanto lo tenia como enemigo político y sentía celos de él, porque si tenia éxito en la Campaña del Sur, podría ser bien visto por el pueblo peruano y podría arrebatarle la presidencia. Pensando así, de esa forma tan mezquina, condenó a estas fuerzas peruanas al más absoluto abandono, en momentos en que se jugaba el destino del país.
    El pueblo limeño al notar esta actitud, por demás reprochable del dictador, salió a las calles en ruidosas manifestaciones, pidiendo que se envíe socorro a los defensores del sur, que sufrían por escasez de alimentos, armas, municiones, ropa y los refuerzos necesarios para enfrentar al fuerte y numeroso ejército chileno que empezaba a desembarcar en Ilo, en ese tiempo llamado Pacocha. En Lima había en ese momento dos divisiones de ocho mil soldados cada una, que había formado el General La Cotera, por orden del gobierno anterior y que permanecían inmóviles en sus cuarteles. Piérola, para acallar las protestas ordenó enviar un cargamento secreto hacia Arica, en la corbeta Unión. Así fueron embarcadas, con mucha fanfarrea y teatro, un cargamento en el que se suponía iba la salvación del Ejército del Sur. La misión era muy difícil, porque el puerto de Arica estaba bloqueado por la escuadra chilena. Manuel Villavicencio, marino hábil e inteligente, fue el encargado de llevar a la Unión a su destino. Corrían los últimos días del mes de febrero de 1880, La Unión se acercó al puerto de Arica en la madrugada del 26 de ese mes y empleando buenos maniobras, pasó en la oscuridad entre los buques chilenos y ancló en el muelle del puerto peruano e inmediatamente inició la labor de descarga, sin ocuparse de contestar al cañoneo de la flota del país del sur. El Huáscar, que por ese entonces, ya estaba al servicio de la escuadra chilena, intentó espolonear a La Unión, pero un certero cañonazo de una batería de tierra paró esa intención y además causó la muerte de su comandante, de apellido Thompson.
    A las cuatro de la tarde la faena había terminado y sin perder tiempo aún cuando el sol no se perdía en el horizonte, La Unión con una hábil maniobra logra romper el cerco de la poderosa escuadra chilena, en medio de las hurras peruanas que se encontraban en el muelle, del asombro de los marinos chilenos y el aplauso y admiración de los barcos neutrales, que en señal de saludo, lanzaron al aire sus sirenas. De ésta manera, La Unión llegó al Callao, sana y salva.
    Pasada la euforia, los peruanos en Arica comenzaron a desempacar el cargamento que vino en cajas cerradas y se dieron con la triste sorpresa de que sólo les habían enviado montones de tela blanca y dos ametralladoras malogradas e inservibles. Piérola se había burlado de ellos y del pueblo peruano en la forma más despiadada que se le pudo ocurrir. Este hecho que había levantado la moral peruana en un principio, significó un terrible golpe al ánimo de los defensores del Perú. Respecto a esto, el historiador chileno Vicuña Makena dice: “este hecho trajo desazón en los espíritus entre la oficialidad y tropas peruanas”. Ahora sabían los peruanos del Ejército del Sur, que estaban abandonados a su suerte y que no recibirían nada de su propio gobierno. Piérola estaba cumpliendo su cometido: Facilitar la derrota de su patria, el Perú.
    En este escenario, se dio la batalla de Tacna o del Alto de la Alianza. Los chilenos avanzaron desde el norte con 18 mil soldados y 1200 jinetes de caballería, con numerosa artillería manejada magistralmente por los artilleros ingleses. Los peruanos que estaban aliados con Bolivia opusieron 6500 peruanos y 3000 bolivianos, sin caballería y con 12 piezas de artillería. El llamado Ejército de Arequipa, que había salido desde Arequipa 2 meses antes al mando del Coronel Leiva, con 2000 soldados, para unirse al ejército de Tacna, jamás llegó. Su avanzada fue tan lenta, que el 26 de mayo día de la batalla, se encontraba en Mirave a 130 kilómetros de Tacna, de donde regresó a Arequipa. Obviamente, este mal coronel no llegó a su destino por órdenes de Piérola, que era su amigo y coterráneo ya que ambos eran de Arequipa.
    A pesar de la tremenda diferencia de fuerzas, el encuentro fue terriblemente parejo, sobresaliendo el batallón Zepita al mando de Cáceres, y por el lado boliviano, los Colorados hicieron honor a su fama de aguerridos. Ante el tremendo empuje de valor y coraje aliado, el chileno empezó a retroceder y parecía que la victoria sería aliada; los batallones chilenos retrocedían y estaban a punto de entrar en pánico, a pesar de que los oficiales de ese ejército sableaban a los que daban la espalda. Sobre este momento, Vicuña Makena escribe: “Los batallones chilenos retrocedían y parecía que iban a entrar
    En pánico, en ese momento la suerte de Chile pendía de un hilo”. Y lo que decía este historiador era cierto, porque Chile había invertido todo lo que tenia en esta batalla y si la perdía, simplemente perdía la guerra, porque les hubiera sido imposible volver a formar otro ejercito. Pero, fue en esas circunstancias que se detuvo el avance peruano. Sucedió que, lamentablemente se habían agotado las municiones y entonces lo chilenos volvieron a la carga y a nuestros compatriotas no les quedó más que batirse a bayoneta. Se perdió la batalla de Tacna y con ello la oportunidad de salvar a la nación, todo por la traición de un cucufato que se creía Dios y que servía al enemigo, Chile. La derrota del ejército de Tacna, agobió al pueblo peruano y corrieron muchas lágrimas cuando se difundió la noticia; sin embargo, en Palacio de Gobierno de Lima, hubo fiesta.
    El 28 de mayo de ese mismo año, dos días después de la batalla, se publicó en el diario oficial del gobierno de Piérola, llamado La Patria, un editorial que empezaba con las siguientes palabras: “Hace dos días atrás fue destruido en Tacna, el último reducto del corrupto régimen anterior” refiriéndose a los mártires del Alto de la Alianza, que todo el Perú lloraba. A ese punto llegó la insania mental de este dictador al servicio de Chile, en el peor momento de la historia del Perú.
    Pasaron los meses y el ejército invasor comenzó a desembarcar en las cercanías de Lima, todos los militares conocedores de su oficio le recomendaban salir al encuentro de las tropas chilenas que estaban desembarcando, para batirlas por separado impidiendo que puedan concentrarse. El diario El Comercio, en sus artículos y editoriales también exigía lo mismo, sin embargo Piérola, reacio a todo consejo, permaneció inmóvil permitiendo que los chilenos tranquilamente desembarcaran y se trasladaran a Lurín. En el fondo no quería delegar a nadie el mando del ejército, tampoco quería dejar Palacio de Gobierno y por
    Eso decidió esperar al ejército de Chile, en las puertas de Lima. Así, el 13 de enero de 1881, en San Juan, se dio el primer encuentro del compacto ejército chileno apoyado por su escuadra, contra un ejército peruano totalmente intencionalmente mal dirigido por Piérola. Naturalmente, el resultado no pudo ser bueno para los peruanos, que tuvieron que retroceder hacia la segunda línea colocada en Miraflores.
    Terminada la batalla de San Juan, la soldadesca chilena se desbandó y comenzaron a saquear las residencias de Chorrillos y cercanías, donde había muchas bodegas de vinos y otros licores, productos que los soldados mapochinos comenzaron a beber en forma desenfrenada, mientras le prendían fuego al pueblo.
    Preocupado el General Baquedano, comandante en jefe del ejército chileno, le pidió una tregua a Piérola, cosa que éste aceptó inmediatamente, obviamente tenía que ser así. Piérola no podía permitir una debacle del ejército chileno.
    En la noche, mientras el fuego consumía las casas y residencias y los chilenos se mataban entre si y otros dormían en las calles o deambulaban totalmente embriagados por el alcohol, se presentó ante el dictador peruano, el Coronel Cáceres, para pedirle permiso y atacar con su batallón de dos mil hombres a los chilenos en la absoluta convicción que con esa acción terminaría con el ejercito chileno que se hallaba desbandado y borracho y con ello se ganaría la guerra. Como era de suponer, Piérola le negó el permiso, aduciendo que le había dado su palabra al comandante chileno de que no atacaría (una prueba más de que este hombre, servía a Chile). Naturalmente, cuando a los chilenos se les pasó la embriaguez y se reagruparon, se olvidaron de la tregua y empezaron el ataque contra la segunda línea defensiva que estaba en Miraflores; esto ocurrió a medio día del 15 de enero. Las mal distribuidas fuerzas peruanas poco pudieron hacer y a Piérola, el supremo comandante del país, no dio ni una sola orden, y cuando ya todo estaba consumado, se retiró del escenario hacia Lima y para sellar su obra contra la Patria, ordenó a todos nuestros soldados depositar sus armas en el cuartel Santa Catalina. Por esta acción, lo chilenos al ocupar Lima, encontraron 15 mil fusiles en el mencionado cuartel. Piérola después de haber dado esta última orden huyó a la sierra, pero después de algunos años volvió a la escena política y como es normal el mal de amnesia de nuestro pueblo, fue elegido presidente nuevamente.
    Esta es la historia no contada de Piérola en la etapa de la guerra con Chile. Sus actos de flagrante traición a la Patria deberían haberlo sepultado bajo un montón de tierra sin pena ni gloria, sin embargo, se le rinde homenaje poniendo su nombre a plazas, calles, clubes, billetes de moneda y otros sitios donde sólo debieran estar reservados
    PARA HOMBRES QUE HONRRARON AL PERU

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    PERUANO, has patria, mata un chileno ¡ya! (Degollalo)

    Alejandrina tu, viva el ¡PERU!

  5. “Si quieres paz
    Prepárate para la guerra”
    Eso precisamente es lo que esta haciendo el PERU,
    En estos momentos, pero para recuperar todo lo PERUANO
    Que esta Secuestrado por chile desde hace 131 años.
    Para tenerlo siempre en la memoria de todos nosotros los PERUANOS

    Frases chilenas (1879 – 1883)
    Esta información fue publicada por el diario El Correo
    El 13 de noviembre de 1979, para conocimiento de
    Todos los PERUANOS al celebrarse el centenario de la guerra
    del guano y el salitre contra los ingleses+chilenos
    (1879-1883)
    ……………………………………………………………………………………………..
    vicente aquino
    ……………………………………………………………………………………
    el ferrocarril, diario de santiago, 05 de Junio 1880
    ” Ni una choza PERUANA debe quedar en pié estando al
    Alcance de nuestra artillería naval.
    Nuestros buques deben sembrar por todas partes la
    Desolación y el espanto.
    Preparemos el camino de nuestras fuerzas expedicio-
    narias sobre LIMA, incendiando las poblaciones enemi-
    gas de la costa PERUANA.
    Es necesario que la muerte y la destrucción ejercidas
    sin piedad en los hogares del PERU no le deje un momen-
    to de aliento ni respiro y que sucumba al peso de
    Nuestra superioridad militar”
    ………………………………………………………………………………………………..
    05 junio 1880
    ……………………………………………………………………………………..
    el ferrocarril, diario de santiago, 08 de Septiembre 1880
    “Debemos crecer, prosperar, hacernos respetables en este
    continente, donde todos nos odian y anhelan nuestra
    ruina.
    ¡Adelante! que sea LIMA el calvario de la expiación de
    sus hijos y la hoguera del castigo y de la muerte ”
    ……………………………………………………………………………………………….
    08 Sept. 1880
    ……………………………………………………………………………………..
    vicuña mackenna, Historia de la Guerra del Pacífico, en
    el mercurio, valparaíso, santiago, 1882
    ” Los soldados chilenos no se satisfacen con ver muertos a
    sus enemigos PERUANOS. Creen que se hacen los muertos
    y para dejarlos bien muertos a los muertos, terminada la batalla
    recorren el campo de guerra y ultiman a los heridos al lado
    de sus esposas(rabonas) e hijos.
    A este acto se le conoce como “El REPASE”
    ……………………………………………………………………………………………………
    1882
    ………………………………………………………………………………………….
    vicuña mackenna, Historia de las Campañas de Tarapacá,
    Tacna y Arica, santiago, 1882
    “Ensañados los centauros de chile en sus sables no dieron
    Cuartel a prófugos ni rendidos”
    …………………………………………………………………………………………………..
    1882
    ………………………………………………………………………………………..
    el mercurio, valparaíso. Carta de su corresponsal en campaña,
    22 de marzo 1881

    “La noche iba cerrando y las calles de Chorrillos, alumbradas por
    el fulgor de cien incendios, semejaban un fantástico cuadro de
    escenas de infierno. De pronto resonaron tiros: eran los soldados
    chilenos embriagados celebrando y disputándose el botín obteni-
    do entre sí. El siniestro resplandor de los incendios alumbraba sólo
    repugnantes escenas de orgía y exterminio. Al día siguiente conti-
    nuaron los desordenes. ”
    …………………………………………………………………………………………………….
    22 Marzo 1881
    ………………………………………………………………………………………….
    salvador donoso, capellán del ejército chileno.
    el mercurio, valparaíso, 1881
    “Se conocía que los soldados chilenos del regimiento buin habían hecho
    más uso de la bayoneta y de la culata de sus rifles que de las balas, por-
    que todos los cráneos de los PERUANOS (muertos en la batalla de San
    Juan de Chorrillos) estaban despedazados por completo, para tirarlos luego
    en lo que se denomina la “BASURA DE LA GUERRA”.
    ………………………………………………………………………………………………………..
    1881
    …………………………………………………………………………………………….
    isidro errázuriz, ministro de relaciones exteriores dechile, sesión de
    la cámara de diputados de chile, 09 de Agosto 1881
    ” La guerra nos ha abierto nuevas industrias (cobre, minerales, productos
    naturales, guano, salitre ), para nuestros compatriotas, que se ahogan ya
    en este nuestro suelo escaso de recursos, agua, energía etc., ya la ocupa-
    ción nuestra se costea y deja remanentes importantes.
    La ruina que la crisis había hecho entre nosotros va desapareciendo; y es
    preciso que aprovechemos del PERÚ y del botín que da el triunfo.
    Las aduanas del PERU son fuentes inagotables de todo recurso, y hay que
    explotarlas totalmente hasta que queden vacías. ”
    …………………………………………………………………………………………………………..…….
    1881
    ………………………………………………………………………………………………………………..
    Pásalo a todos tus amigos, PERUANOS y extranjeros que amen al PERU
    Y que nunca se olviden de estas frases para que sepan como son nuestros
    Vecinos chilenos y que no han cambiado hasta la fecha y nunca cambiaran
    los únicos que hemos cambiado somos nosotros los PERUANOS
    que queremos la guerra de recuperación, que queremos hacerles lo
    mismo que nos hicieron a los chilenos y queremos recuperar :
    Tarapacá, Arica, el Huáscar, los libros de la Biblioteca Nacional y muchas cosas mas
    Que están secuestradas por los chilenos desde hace 131 años.
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    Alejandrina tu, viva el ¡PERU!

    Para todos los PERUANOS de este blog de PERUANOS y para PERUANOS
    Esta es la historia que nunca nos enseñaron en los colegios, por conveniencia con los chilenos de los gobiernos PERUANOS traidores y corruptos.
    Durante el gobierno de prado, se corría un estribillo que decía: “Este jabón lava, pero nunca sacará la mancha” y todo aquel que lo decía o escribía terminaba en la cárcel.
    Nunca olvidemos nuestra verdadera historia PERUANOS, meditemos al respecto y saquemos nuestras propias conclusiones.
    El nombre o apellido de estos traidores del PERU los voy a poner en minúscula, aunque no merecen ni siquiera que los nombre por ser unas ratas traicioneras.
    El Rol de nicolás de piérola en la historia del PERU
    Seguramente nicolás de piérola debe ser uno de los personajes que más daño ha causado al PERU y sin embargo, a través del tiempo se le ha rendido pleitesía y hasta la principal avenida de LIMA lleva su nombre. En las escuelas y colegios del país nunca se narro la historia verdadera de este político que le tocó ser una figura preponderante en los aciagos años de la Guerra del Pacífico, por el contrario se le menciona como al patriota que dio todo de sí por su patria.
    Ni los conocidos historiadores, Jorge Basadre, Pons Muzo ni otro, se atrevieron a escribir la verdad sobre piérola y no porque no supieran cual era lo cierto, sino, por el temor que casi siempre han tenido estos intelectuales a las clases dominantes y de poder en el PERU, además sabían que pasando por encima de monstruosas verdades, podrían sus libros ser aceptados por el Ministerio de Educación del PERU y por otro lado serian reconocidos como hombres ilustres. Por ejemplo, nadie dijo que en realidad la guerra del 79 no fue con chile, sino que fue con un país poderoso como inglaterra, la primera potencia del mundo en esos años, que uso a chile como instrumento para arrebatarle a PERU y Bolivia las riquezas que guardaban su suelo, riquezas que como era natural fueron a parar a las empresas inglesas después. Como una muestra de esto, puedo señalar que chile, por la adquisición de sus blindados cochrane y blanco encalada, no pagó ni un solo peso a inglaterra que los construyó.
    Sin embargo, es importante que la historia real se vaya abriendo campo, porque como es sabido, solo los pueblos que conocen y respetan su historia pueden aspirar a un futuro mejor. Para no explayarnos en este tema nos centraremos en una parte de la historia.
    Era el mes de noviembre del 1879, y el PERU ya había perdido el Huáscar en Angamos; sólo le quedaba un débil barco de guerra que era la corbeta Unión. El gobierno de mariano ignacio prado, resolvió hacer una colecta nacional para comprar dos blindados que podían significar la salvación de la república, ésta se llevó a cabo el último domingo de ese mes de noviembre y cuentan los que vivieron por esos tiempos, que todo el PERU acudió a ese llamado, desde las esferas acaudaladas, hasta los más pobres. Las mujeres entregaron sus joyas y los niños sus alcancías. Por esos días llegaba al CALLAO desde santiago de chile, nicolás de Ppérola, país donde se encontraba exiliado y con el amparo de la burguesía chilena que tenía el poder en esa nación. Apenas desembarcó, empezó a conspirar en la oscuridad contra el gobierno, cosa que era costumbre en él, porque éste fue el eterno revoltoso, que hizo revoluciones y montoneras, que siempre fueron derrotadas por el gobierno de turno.
    El 18 de diciembre del mismo año, el presidente prado, a escondidas, se embarca en el CALLAO en un vapor que iba a Panamá, llevándose el producto de la colecta, que el pueblo PERUANO hizo para comprar dos barcos blindados. Cuando llegó a Guayaquil renunció a su cargo y se fue a Paris de donde jamás volvió y fue un hombre acaudalado en la ciudad luz. Esta indignante traición apenas si se cuenta en la historia oficial del PERU. mariano ignacio prado no volvió, pero años mas tarde si volvió su hijo manuel prado ugarteche y aunque parezca increíble, el pueblo PERUANO lo eligió DOS VECES presidente. Qué cierta es, a veces, la amnesia de los pueblos. Su familia en el país, fue poderosa y acaudalada, ostentando lujos y osadía y todo eso con el dinero de hombres y mujeres, de niños y ancianos que se desprendieron de lo que tenían, pensando en salvar a la Patria PERUANA.
    La huída de prado, significó el momento preciso que buscaba piérola para hacerse del poder y así al frente de una montonera entró en LIMA, para derrocar al gobierno que estaba a cargo del vice presidente, el General La Puerta, hombre entrado en años y de poco carácter, que no opuso mayor resistencia, además las tropas acantonadas en LIMA, a través de sus jefes anunciaron que no se batirían contra PERUANOS en un momento tan difícil para el PERU, por lo que aceptaban el gobierno de piérola, para no causar mas males a la nación.
    Apenas piérola tomo las riendas del país, empezó un monstruoso plan contra su propio país, el PERU. Este hombre conocido como vanidoso, engreído y ego centrista, comenzó a dar los pasos para hundir a nuestro país. Está claro que todo lo que hizo, fue cumpliendo consignas de sus amigos chilenos, de quien él fue un especial huésped siempre.
    Lo primero que hizo, fue cortar todo apoyo y abastecimiento al Ejército del Sur, acantonado en TACNA, sitio donde se llevaría la segunda etapa de la guerra con chile. Al Mando del Ejército del Sur o de TACNA, como también se le llamaba, estaba el Contralmirante Lizardo Montero, hombre que había combatido y derrotado a piérola años antes en una de la muchas revoluciones que éste inició. Por lo tanto lo tenia como enemigo político y sentía celos de él, porque si tenia éxito en la Campaña del Sur, podría ser bien visto por el pueblo PERUANO y podría arrebatarle la Presidencia. Pensando así, de esa forma tan mezquina, condenó a estas fuerzas PERUANAS al más absoluto abandono, en momentos en que se jugaba el destino del país.
    El pueblo LIMEÑO al notar esta actitud, por demás reprochable del dictador, salió a las calles en ruidosas manifestaciones, pidiendo que se envíe socorro a los defensores del sur, que sufrían por escasez de alimentos, armas, municiones, ropa y los refuerzos necesarios para enfrentar al fuerte y numeroso ejército chileno que empezaba a desembarcar en Ilo, en ese tiempo llamado Pacocha. En LIMA había en ese momento dos divisiones de ocho mil soldados cada una, que había formado el General La Cotera, por orden del gobierno anterior y que permanecían inmóviles en sus cuarteles. piérola, para acallar las protestas ordenó enviar un cargamento secreto hacia ARICA, en la corbeta Unión. Así fueron embarcadas, con mucha fanfarrea y teatro, un cargamento en el que se suponía iba la salvación del Ejército del Sur. La misión era muy difícil, porque el puerto de ARICA estaba bloqueado por la escuadra chilena. Manuel Villavicencio, marino hábil e inteligente, fue el encargado de llevar a la Unión a su destino. Corrían los últimos días del mes de febrero de 1880, La Unión se acercó al puerto de ARICA en la madrugada del 26 de ese mes y empleando buenos maniobras, pasó en la oscuridad entre los buques chilenos y ancló en el muelle del puerto peruano e inmediatamente inició la labor de descarga, sin ocuparse de contestar al cañoneo de la flota del país del sur. El Huáscar, que por ese entonces, ya estaba al servicio de la escuadra chilena, intentó espolonear a La Unión, pero un certero cañonazo de una batería de tierra paró esa intención y además causó la muerte de su “ingles de apellido Thompson”
    A las cuatro de la tarde la faena había terminado y sin perder tiempo aún cuando el sol no se perdía en el horizonte, La Unión con una hábil maniobra logra romper el cerco de la poderosa escuadra chilena, en medio de las hurras PERUANAS que se encontraban en el muelle, del asombro de los marinos chilenos y el aplauso y admiración de los barcos neutrales, que en señal de saludo, lanzaron al aire sus sirenas. De ésta manera, La Unión llegó al CALLAO, sana y salva.
    Pasada la euforia, los peruanos en ARICA comenzaron a desempacar el cargamento que vino en cajas cerradas y se dieron con la triste sorpresa de que sólo les habían enviado montones de tela blanca y dos ametralladoras malogradas e inservibles. piérola se había burlado de ellos y del pueblo PERUANO en la forma más despiadada que se le pudo ocurrir. Este hecho que había levantado la moral PERUANA en un principio, significó un terrible golpe al ánimo de los defensores del PERU. Respecto a esto, el historiador chileno vicuña makena dice: “este hecho trajo desazón en los espíritus entre la oficialidad y tropas PERUANAS”. Ahora sabían los PERUANOS del Ejército del Sur, que estaban abandonados a su suerte y que no recibirían nada de su propio gobierno. piérola estaba cumpliendo su cometido: Facilitar la derrota de su patria, el PERU.
    En este escenario, se dio la batalla de TACNA o del Alto de la Alianza. Los chilenos avanzaron desde el norte con 18 mil soldados y 1200 jinetes de caballería, con numerosa artillería manejada magistralmente por los artilleros “ingleses” Los PERUANOS que estaban aliados con Bolivia opusieron 6500 peruanos y 3000 bolivianos, sin caballería y con 12 piezas de artillería. El llamado Ejército de AREQUIPA, que había salido desde AREQUIPA, 2 meses antes al mando del Coronel Leiva, con 2000 soldados, para unirse al ejército de TACNA, jamás llegó. Su avanzada fue tan lenta, que el 26 de mayo día de la batalla, se encontraba en Mirave a 130 kilómetros de TACNA, de donde regresó a AREQUIPA. Obviamente, este mal coronel no llegó a su destino por órdenes de piérola, que era su amigo y coterráneo ya que ambos eran de AREQUIPA.
    A pesar de la tremenda diferencia de fuerzas, el encuentro fue terriblemente parejo, sobresaliendo el batallón Zepita al mando de Cáceres, y por el lado boliviano, los Colorados hicieron honor a su fama de aguerridos. Ante el tremendo empuje de valor y coraje aliado, el chileno empezó a retroceder y parecía que la victoria sería aliada; los batallones chilenos retrocedían y estaban a punto de entrar en pánico, a pesar de que los oficiales de ese ejército sableaban a los que daban la espalda. Sobre este momento, vicuña mescribe: “Los batallones chilenos retrocedían y parecía que iban a entrar
    En pánico, en ese momento la suerte de chile pendía de un hilo”. Y lo que decía este historiador era cierto, porque chile había invertido todo lo que tenia en esta batalla y si la perdía, simplemente perdía la guerra, porque les hubiera sido imposible volver a formar otro ejercito. Pero, fue en esas circunstancias que se detuvo el avance PERUANO. Sucedió que, lamentablemente se habían agotado las municiones y entonces lo chilenos volvieron a la carga y a nuestros compatriotas no les quedó más que batirse a bayoneta. Se perdió la batalla de TACNA y con ello la oportunidad de salvar a la nación, todo por la traición de un cucufato que se creía Dios y que servía al enemigo, chile. La derrota del ejército de TACNA, agobió al pueblo PERUANO y corrieron muchas lágrimas cuando se difundió la noticia; sin embargo, en Palacio de Gobierno de LIMA, hubo fiesta.
    El 28 de mayo de ese mismo año, dos días después de la batalla, se publicó en el diario oficial del gobierno de piérola, llamado La Patria, un editorial que empezaba con las siguientes palabras: “Hace dos días atrás fue destruido en TACNA, el último reducto del corrupto régimen anterior” refiriéndose a los mártires del Alto de la Alianza, que todo el PERU lloraba. A ese punto llegó la insania mental de este dictador al servicio de chile, en el peor momento de la historia del PERU.
    Pasaron los meses y el ejército invasor comenzó a desembarcar en las cercanías de LIMA, todos los militares conocedores de su oficio le recomendaban salir al encuentro de las tropas chilenas que estaban desembarcando, para batirlas por separado impidiendo que puedan concentrarse. El diario El Comercio, en sus artículos y editoriales también exigía lo mismo, sin embargo piérola, reacio a todo consejo, permaneció inmóvil permitiendo que los chilenos tranquilamente desembarcaran y se trasladaran a LURIN. En el fondo no quería delegar a nadie el mando del ejército, tampoco quería dejar Palacio de Gobierno y por
    Eso decidió esperar al ejército de chile, en las puertas de LIMA. Así, el 13 de enero de 1881, en San Juan, se dio el primer encuentro del compacto ejército chileno apoyado por su escuadra, contra un ejército PERUANO totalmente intencionalmente mal dirigido por piérola. Naturalmente, el resultado no pudo ser bueno para los PERUANOS, que tuvieron que retroceder hacia la segunda línea colocada en Miraflores.
    Terminada la batalla de San Juan, la soldadesca chilena se desbandó y comenzaron a saquear las residencias de Chorrillos y cercanías, donde había muchas bodegas de vinos y otros licores, productos que los soldados mapochinos comenzaron a beber en forma desenfrenada, mientras le prendían fuego al pueblo.
    Preocupado el General Baquedano, comandante en jefe del ejército chileno, le pidió una tregua a piérola, cosa que éste aceptó inmediatamente, obviamente tenía que ser así. piérola no podía permitir una debacle del ejército chileno.
    En la noche, mientras el fuego consumía las casas y residencias y los chilenos se mataban entre si y otros dormían en las calles o deambulaban totalmente embriagados por el alcohol, se presentó ante el dictador peruano, el Coronel Cáceres, para pedirle permiso y atacar con su batallón de dos mil hombres a los chilenos en la absoluta convicción que con esa acción terminaría con el ejercito chileno que se hallaba desbandado y borracho y con ello se ganaría la guerra. Como era de suponer, piérola le negó el permiso, aduciendo que le había dado su palabra al comandante chileno de que no atacaría (una prueba más de que este hombre, servía a chile). Naturalmente, cuando a los chilenos se les pasó la embriaguez y se reagruparon, se olvidaron de la tregua y empezaron el ataque contra la segunda línea defensiva que estaba en Miraflores; esto ocurrió a medio día del 15 de enero. Las mal distribuidas fuerzas PERUANAS poco pudieron hacer y a piérola, el supremo comandante del país, no dio ni una sola orden, y cuando ya todo estaba consumado, se retiró del escenario hacia LIMA y para sellar su obra contra la Patria, ordenó a todos nuestros soldados depositar sus armas en el cuartel Santa Catalina. Por esta acción, lo chilenos al ocupar LIMA, encontraron 15 mil fusiles en el mencionado cuartel. piérola después de haber dado esta última orden huyó a la sierra, pero después de algunos años volvió a la escena política y como es normal el mal de amnesia de nuestro pueblo, fue elegido presidente nuevamente.
    Esta es la historia no contada de piérola en la etapa de la guerra con chile. Sus actos de flagrante traición a la Patria deberían haberlo sepultado bajo un montón de tierra sin pena ni gloria, sin embargo, se le rinde homenaje poniendo su nombre a plazas, calles, clubes, billetes de moneda y otros sitios donde sólo debieran estar reservados
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    Excelente análisis y recuento histórico de los buitres que rodean al PERU.
    Bolivia, el daño de Bolívar: de engendro a pesado lastre internacional.
    Escribe: Juan Carlos Herrera Tello (*)
    La creación de Bolivia ideada por el Mariscal Sucre para adular a su mentor el Libertador Simón Bolívar bautizándola con el apellido de este, buscaba un fin específico, la debilitación del estado PERUANO en el sur, sumando a ello la posible desmembración de Maynas y la usurpación ya consumada de Guayaquil.
    Las opción mas viable de la zona altiplánica era simplemente su unión con el PERU por continuidad, relaciones comerciales y vínculos ancestrales, de las otras dos opciones, la de derecho era la de constituirse como parte de las Provincias Unidas del Rio de la Plata, hoy Argentina, que de acuerdo al Uti Possidettis Juris estaba bajo su hegemonía acabado el Virreinato, pero se decidió por lo mas traumático, el de crear un nuevo país, el mismo que carecía de elementos básicos para su desarrollo, entre ellos un acceso al océano.
    Así Bolivia, se constituye como Republica independiente sin una fijación especifica de su espacio soberano, pero fundamentalmente como ocurre cuando las acciones se realizan voluntariosamente, le dan un acceso al mar por decreto, lo que no ha ocurrido con ninguno de los países latinoamericanos. En una forma artificial, forzando la geografía, Bolivia llamada originalmente Alto PERU precisamente porque estaba situada desde las alturas de los andes colindantes con PERU hacia el oriente, y obtiene una salida al Océano Pacifico por disposición de Bolívar, desmembrando al PERU del Partido de Atacama, cuyo territorio era parte integrante de su heredad por una Real Orden que data de 1803 y luego confirmada en 1805.
    Desde su creación Bolivia fue siempre un cumulo de problemas para el PERU, su pretensión sobre Arica, permanente y constante, y así mismo suscribir tratados con Brasil sobre territorios peruanos, constituían los roces desde antes de la guerra de 1879. Mariano Felipe Paz Soldán el insigne geógrafo PERUANO escribió un opúsculo sobre Los Verdaderos Limites del PERU y Bolivia en noviembre de 1878, porque justamente teníamos varios problemas con ese país (?) entre ellos exigían el transito irrestricto por Arica y Pisagua como si fueran dueños de las provincias; realizo adjudicaciones de terrenos en orillas de ríos que pertenecen al PERU y finalmente por un decreto de 26 de septiembre de 1878 levantan una demarcación de la provincia de Tarapacá donde el Loa incluyendo Iquique y Pisagua formaban parte de Bolivia. Así de tensa estaba nuestra relación con el altiplano y esa debió ser parte de la determinación de seguir una guerra al lado de un aliado zigzagueante, ingrato y mendaz traidor.
    Nos unía a Bolivia un Tratado de Alianza Defensiva suscrito en 1873, en el cual estaba invitado Argentina, esta inclusión no se llevo a cabo porque el enviado boliviano en dicho país hizo todo lo posible para que aquel no se incluyera en la Alianza que debió ser tripartita. Así, en 1879 nos encontramos frente a chile+inglaterra con un pacto que nos unía a Bolivia, la misma nación (?) que nos pretendía provincias marítimas y negociaba nuestras selvas. Ese era el “aliado”, el “pueblo hermano” con quien enfrentaríamos a chile en una guerra a la cual no estábamos preparados y que fue iniciada por los altiplánicos al violar el tratado de limites de 1874 con chile y no como ellos pretenden manifestar que fue por los diez céntimos de impuestos.
    Se nos ha hecho ver erradamente que Bolivia es un “aliado natural” del PERU, que Bolivia es un Estado “hermano” y lo que hoy empeoran las cosas, es al oír a políticos imberbes que solo por el hecho que un cocalero de origen humilde e ignorante ha llegado a la mas alta magistratura de su país, y tanto el gobierno como la oposición de Bolivia se han puesto de acuerdo en presentar infundios contra el PERU. Mientras Evo Morales a pesar de sus escasos conocimientos con cierta cautela dijo que la Demanda… sea para afectar y retrasar una de las posibles soluciones a nuestro pedido histórico que es su acceso soberano al mar y el opositor y Ex Presidente Jorge Quiroga acuso a su gobierno de “mantener una posición de brazos cruzados mientras chile y PERU se disputan en La Haya el derecho sobre aguas en el Pacifico que históricamente y por derecho le corresponden a Bolivia”.
    El nivel de cultura histórica queda de manifiesto en los máximos lideres de lo que conocemos por Bolivia, o son ignorantes y no conocen ni su propio pasado, o simplemente son gente miserable que cubren de ignorancia a su pueblo, y se presentan como hipócritas ante América y el mundo. Si estos son los lideres ¿como será la opinión del pueblo? Es en este sentido que Carlos Mesa, un historiador y Ex Presidente, salvando algo de honor a la verdad y la justicia ha manifestado y con razón que; “Debe ser el primer discurso del que yo tengo memoria, pronunciado por un Presidente de Bolivia, el Día del Mar, en el que se elogia la política chilena y lo único que faltaba era que (Evo Morales) felicite a chile por la gran actitud histórica que ha tenido con Bolivia en el tema del mar”.
    Los bolivianos a través de sus máximos representantes piensan que los estamos afectando en su salida soberana al Pacifico, esta se funda únicamente en su pretensión de conseguir un bañadero por una franja al norte de Arica en limite con el PERU; y que esta es “históricamente” según sus afiebradas divagaciones aguas bolivianas.
    Para realizar docencia histórica al pueblo boliviano y en especial a aquellos que juegan a ser autoridades y gobernantes de carnaval, les voy a enumerar algunos ejemplos de intervencionismo con carácter de obstaculizar el retorno de territorios a su heredad:
    1) En 1895 chile y Bolivia, suscriben acuerdos por el cual Tacna y Arica pasarían a poder de estos, en perjuicio de su soberano real del cual fueron despojados es decir PERU. Esto demuestra que no obstante conocer que Tacna y Arica pertenecían al PERU por la historia y el derecho y sus habitantes esencialmente PERUANOS sufrían el cautiverio chileno, a Bolivia le importaba un comino con tal de obtener una salida al Pacifico.
    2) En 1904 Bolivia cedió con mansedumbre, sin vergüenza, sin ser forzados ya que su real territorio no estaba ocupado y sin disparar un tiro, todo su litoral a chile, y esto se hizo básicamente para obtener ferrocarriles, concesiones y dinero. En este mismo año acepto que chile ejerciera derechos soberanos sobre Arica al construir el ferrocarril de dicho puerto a La Paz, con lo cual gravaba el territorio con una vía de comunicación moderna (en su tiempo) que ya no permitiría el retorno de Arica al PERU.
    3) En 1919 Bolivia solicita en nota al Ministro de RREE de Francia próximo a la Liga de las Naciones, que chile y PERU, tienen razones de orden político mientras que a Bolivia le asiste la historia y la tradición porque Arica ha sido en todo tiempo el órgano natural de expansión comercial y finalmente propone a La Liga de las Naciones dictar un fallo justiciero conforme con los antecedentes jurídicos, históricos y geográficos…. implicando la reincorporación de los territorios de Tacna y Arica a Bolivia. No se si seria apropiado decir que quien escribió esto es el mismo que inicio las tratativas para cercenar a su país del litoral que solicitaba, pero demuestra como siempre la constante de no respetar los acuerdos que suscriben.
    Los bolivianos pues, continúan con su irresponsable verborrea de acceder al Pacifico por territorios que nunca les pertenecieron, negando el sacrificio de la generación peruana de 1879 como si aquella lucha haya sido en vano, pero lo mas indignante es que haya políticos y ciudadanos PERUANOS que amparan esa salida con un nacionalismo al estilo Tongo, solo para defender posturas políticas olvidando los agravios del pasado y pisoteando la memoria de los muertos que nos legaron la frontera que hoy tenemos. Porque el trazo del ferrocarril de Arica a La Paz lo hicieron los bolivianos en 1904, y la tinta usada para firmar el Tratado de 1929 fueron de aquellos PERUANOS que lucharon en los campos de batalla.
    En 1818 Mary Shelley publico “Frankenstein” novela que trataba de volver a la vida a un monstruo construido con partes de diferentes cuerpos humanos. El monstruo tuvo vida pero en su breve tiempo lo único que ocasiono fue destrucción y muerte (según la versión de Hollywood). Cosa curiosa que en 1825 Bolívar imitando a Shelley crea Bolivia, y en su duración como Estado este solo haya creado problemas guerras absurdas y vergüenzas no obstante su vida artificial, continua por ese sino, porque sus habitantes y en especial su clase dirigente no se dan cuenta de dos cosas fundamentales: que sus problemas no lo soluciona una salida al mar, y que el verdadero problema son ellos mismos.
    Dejemos que Bolivia siga desarrollando ese doblez que ha caracterizado toda su vida internacional; que concuerde con chile cesiones territoriales por donde nunca tuvieron soberanía; que sigan implorando devoluciones que ellos mismos vendieron y propiciaron; o en todo caso que continúen siendo el arlequín de América: para así el PERU siga fortalecido en su posición internacional, en su historia y sobre todo en su dignidad, que es lo que le falta a Bolivia.
    (*) Abogado e historiador – Asesor en Asuntos Internacionales.
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    PERUANO, has patria, mata un chileno ¡ya! (Degollalo)
    Alejandrina tu, viva el ¡PERU!

  6. DEBE SER UNA MIERDA SER CHILENO, SIEMPRE PERDEDOR, MIRANDO AL PERU CON TEMOR Y BUSCANDO ARGUMENTOS PARA JUSTIFICAR SU COBARDIA.

    ROTO HUASO BRUTO MAL DENOMINADO “CHILENO” INCLINATE AHORA Y SIEMPRE ANTE TU PADRE, EL PERU. EL PAÍS QUE ES TU MADRE PATRIA Y EL PAÍS QUE TE CULTURIZÓ.

    LAS CABEZAS DECAPITADAS BRILLARÁN TAL IGUAL COMO EN SANGRAR, CONCEPCION, ETC

  7. Verdaderamente estos chilenos, raros y alucinados no se recuperan del regalo de grandes extensiones de tierra a la Argentina y se ponen valientes con los peruanos JAJAJA. Toma mientras chileno tarado, sin artilleria te sacamos la mierda en esa batalla.

    Ahora sueñen chilenos que tu norte, mal llamado “chileno”, está condenado al retraso por el mismo peso de la historia…TACNA, en forma pacífica, recuperará su puerto natural, ARICA, y son ustedes mismos, los chilenos, quienes lo harán…pobrecitos, pelean por nada JAJAJAJAJA chilenos y brutos para colmo. Chile volverá a ser la CAPITANIA, como siempre.

    Un abrazo “hijos” papá va para allá no lloren, recuérdalo: 400 años de dominación ancestral peruana sobre la provincia de “chili”, revisa el quechua.

    Y COMO SIEMPRE: GLORIA A LOS VENCEDORES DE TARAPACÁ, tu mejor batallón “segundo de linea” fue humillado por tropas que ni habian descanzado ni mucho menos probado alimento alguno.

  8. Como siempre estos chilenitos muerto de hambre sueñan en grande, aqui en PERU los tenemos por montones pidiendo limosna en nuestras calles y sus mujeres trabajando de prostuitutas o nanas para todo servicio en nuestras casas claro que hay que tener estomago ya que son feas por naturaleza, que ganaron una guerra si, y cuantasbatallas mas les dimos como ratas, revisa tu historia roto repugnante, jamas exististe, siempre arrancando bueno hay que entenderlos ya que la historia los delata, fueron conquistados por LOS INCAS CON LA EXPEDICIÓN CIVILIZADORA DE TUPAC YUPANQUI INCA, luego vinieron los españoles y les otorgaron el rango de capitania, mientras que a su padre EL PERÚ, LE DIERON EL VIRREYNATO (chileno no existes), los primeros que empalaron a los rotos fueron, precisamente, los INCAS, luego los españoles al ver el grado de inutilidad del roto decidieron aplicar lo mismo y prueba de ello es el heroe chileno llamado CULO CULO porque le rompieron por el CULO, pero no se preocupen ya los gobernamos como 4 veces y volveremos a hacer, linda la foto con tu bombardeo a tu propio palacio de gobierno, los felicito son unico en america latina y el mundo, roto asqueroso, los unicos que se rindieron y suplicaron tener nuevamente una chacra o raya de pais donde vivir, si quieren les mando las actas de CREACIÓN DE LA “CAPITANÍA”, te paso las ruinas de RAPA NUI CON ARQUITECTURA INCA y de regalo tu estandarte segundo de linea, porque ese trapo ya está muy feo para que recuerden lo que son “UN EJERCITO VENCIDO JAMAS GANADOR”, un abrazo hijo, escribeme y te mando las actas para que se las muestres a tus hijos y vean la cagada de ejercito e historia que tienen.

    PD: SER ROTO…QUE TRISTE DEBE SER Y LO VEO EN TI.
    PPD: RIANSE DE ESTO! SI ALGUIEN ENTIENDE EL LÉXICO DE ESTOS SUBHUMANOS, FAVOR DE EXPLICARLO AQUI.

  9. Gloria a los heroes soldados y oficiles que lucharon codo a codo contra el repugnante enemigo roto en Tarapaca, tierrra por donde nace el Perú profundo, historico y milenario que es nuestra gran patria amada.
    ¡¡¡¡¡¡TARAPACA SIEMPRE PERUANA!!!!!!!!!!!!

  10. Esto es lo que quieren para el PERU desde toda la vida estos malditos chilenos

    Frases chilenas (1879 – 1883)

    vicente aquino
    ……………………………………………………………………………………
    el ferrocarril, diario de santiago, 05 de Junio 1880
    ” Ni una choza PERUANA debe quedar en pié estando al
    Alcance de nuestra artillería naval.
    Nuestros buques deben sembrar por todas partes la
    Desolación y el espanto.
    Preparemos el camino de nuestras fuerzas expedicio-
    narias sobre LIMA, incendiando las poblaciones enemi-
    gas de la costa PERUANA.
    Es necesario que la muerte y la destrucción ejercidas
    sin piedad en los hogares del PERU no le deje un momen-
    to de aliento ni respiro y que sucumba al peso de
    Nuestra superioridad militar”

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    PERUANO, has patria, mata un chileno ¡ya! (Degollalo)

    Alejandrina tu, viva el ¡PERU!

  11. Veo con profundo placer que les dolio a los rotos malditos pero son tan limitados que no son capaces de escribir a responder, porque eso son…seres inferiores, merecen lo peor. A veces me pregunto si a estos subnormales les debimos haber salvado el culo cuando bombardeaban Valparaiso los hispanos, mejor nos hubieramos aliado con La Madre Patria para ver si entre los dos exterminabamos la gentuza de esa franja, o mejor hubieramos conversado con los argentinos para crear un protectorado ahi, hubiera sido lo mejor para ellos para que asi no hayan dado pena al mundo con sus 33 mineros ni con el bombardeo de Pinochet al pobre Salvador Allende en su propio Palacio de La Moneda, pobrecitos estos rotos de asquerosa presencia.

  12. Seguimos con las clases linguísticas de los rotos de mierda, con ustedes el verbo florido de una rota:

    JAJAJA

  13. declarar nulidad deltratado de 1883, fue obligado, intimidado, ssosbrado psicologicamene
    volverá tarapaca a mediano plazo,viva el Perú

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