Perú entre los 15 países con mayor nivel de expectativas económicas en el mundo

PERU

El Perú se encuentra entre los 15 países que conforman el “Grupo Verde de Prosperidad Económica”, quienes tienen los mayores niveles de expectativas económicas en el planeta, según el Barómetro Global de Optimismo 2010, realizado por IBOPE Inteligencia.

América Latina es la región más optimista del mundo, liderada por Brasil y Argentina, señala el informe difundido hoy en Buenos Aires, el cual fue realizado en conjunto con WIN (Red Mundial Independiente de Investigación de Mercados).

Afganistán, Argentina, Bangladesh, Brasil, China, Ghana, India, Irak, Kazajstán, Kosovo, Malasia, Nigeria, Perú, Filipinas y Vietnam, conforman (en orden alfabético) el Grupo Verde de Prosperidad Económica, aquellos países con un bajo ingreso per cápita pero un alto nivel de expectativas.

Por su parte, el Grupo Amarillo de Prosperidad Económica, agrupa a 20 países que tienen bajo ingreso per cápita y bajo nivel de prosperidad económica: Tayikistán, Camerún, Pakistán, Armenia, Ecuador, Azerbaijan, Macedonia, Colombia, Rusia, Lituania, Turquía, Bosnia, Egipto, Ucrania, Polonia, Bulgaria, Serbia, Latvia y Rumania.

Sin embargo, en el “Grupo Rojo de Prosperidad Económica” conformados por 14 países con alto nivel de ingreso per cápita y un bajo nivel de expectativas económicas, se encuentran países desarrollados.

Este grupo lo conforman Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Francia, Alemania, Islandia, Italia, Japón, Corea, Países Bajos, España, Reino Unido y Estados Unidos.

Solo un reducido número de 4 países cumplió las condiciones para ser catalogado como el Grupo Púrpura de Prosperidad Económica, aquellas naciones con alto nivel de ingreso per cápita y alto nivel de expectativas de prosperidad económica: Suecia, Finlandia, Dinamarca y Suiza.

El resultado final, arroja que de los 53 países encuestados el 2010, 19 estiman que 2011 será de prosperidad económica, mientras los otros 34 perciben que tendrán dificultades.

El estudio comprendió una muestra de 53 países en todos los continentes, a través de entrevistas a 64 mil personas seleccionadas aleatoriamente, a cargo de centros de investigación calificados y miembros de Gallup Internacional.

«Los chilenos» por Jaime Bayly

CHILENOS DE MIERDA

Echado en su cama del hotel Ritz, agobiado de ver los programas de bailes simiescos en la televisión chilena, harto de ver los noticieros que hacen alarde de algún mínimo triunfo deportivo de algún chileno en alguna competencia internacional, apelmazado por las noticias espesas de El Mercurio y levemente irritado por el aire arribista y trepador de La Tercera, hastiado en fin del aire chileno enrarecido que respira a la espera de que aparezca su víctima más preciada, esa mujer esquiva y misteriosa, Alma Rossi, que no aparece y que tal vez nunca aparecerá, Javier Garcés piensa que no tiene nada en particular contra los chilenos, pero tiene mucho en general contra los chilenos. No he sido nunca un peruano con fobia a lo chileno, lastrado por el viejo rencor de la guerra perdida, acomplejado porque ellos prosperaron y nosotros seguimos rezagados y debatiendo con aspereza asuntos que ellos ya zanjaron con inteligencia.

No soy antichileno, se dice Garcés. Pero estos días en Santiago, unos días en los que ya he matado a dos chilenos con tan exquisita fruición, me han permitido tener una percepción más exacta de lo que son en promedio los chilenos, y me han permitido por tanto sentir que los chilenos naturalmente me caen mal, aunque no tan mal como mis compatriotas, los peruanos. Pero los chilenos me caen mal, esto está claro ahora y no estaba claro antes, cuando solía venir a menudo a Santiago, a Viña, a Cachagua, a Valparaíso, a Zapallar, a presentar mis libros y dar conferencias sosas. Me caen mal porque son falsos, hipócritas, fariseos, taimados. Me caen mal porque simulan ser conservadores cuando son libertinos. Me caen mal porque fingen ser honrados cuando son tan tramposos como los argentinos (sólo que más discretamente). Me caen mal porque son por naturaleza pérfidos, desleales. No puedes creer en ellos. No te dicen nunca lo que están pensando. Te dicen algo retorcido y fraudulento para obtener algún beneficio generalmente monetario. Les gusta demasiado el dinero. Venden a su madre por dinero (yo no vendo a mi madre por dinero porque la amo y porque vivo del dinero de mi madre, que es una razón más para amarla). Son trepadores, arribistas, y lo peor es que han trepado y ya se sienten más arriba que los demás y te miran para abajo. Y si bien han sabido hacer dinero y sobre todo ahorrarlo, esconden dos defectos que me resultan particularmente despreciables: son avaros, tacaños, miserables, son roñosos, son trémulos y cobardes para gastar, guardan la plata por falta de audacia, por pusilánimes, porque piensan en su jubilación, no en darse la gran vida, como los argentinos, que no ahorran un carajo pero se divierten mucho más. Y luego me irrita que los chilenos miren ahora para abajo a sus vecinos sólo por esa sensación de bonanza que los embarga cuando antes debieran mirarse al espejo. Perdón por la franqueza, pero si elijo a un chileno al azar, es feo, es un guiñapo, es un enano contrahecho, es sujeto de facciones como cuchillos afilados, es feo como una patada en los testículos.

Y a pesar de eso, se sienten lindos, se sienten regios, se sienten estupendos, se sienten Primer Mundo. Primer Mundo, los cojones. Son sólo una tribu más, una tribu como la argentina, como la peruana, como la uruguaya, sólo que, como les da miedo divertirse y gastar el dinero, como ahorran por instinto conservador, son ahora una tribu pujante que sale a comprar negocios en las tribus vecinas. Pero eso no los hace mejores, los hace más odiosos porque se permiten un aire de superioridad, una mirada condescendiente, y son sólo unos rotos culiaos, con perdón por la ordinariez. No tengo nada contra los chilenos en particular, y tengo amigos chilenos, y conozco a chilenos encantadores en Santiago y en Lima y en Madrid, pero tantos días de reclusión en el Ritz y de minuciosa contemplación de los hábitos y costumbres chilenos me llevan a esta severa conclusión: en general, los chilenos me caen como el culo y cuando los escucho hablar con esa tonadilla tan insoportable me caen aún peor. Prefiero mil veces a los argentinos. Prefiero mil veces a los colombianos. Prefiero cien mil veces a los uruguayos.

Los chilenos suelen ser falsos, lambiscones, desleales, buenos para la intriga y el chisme, ensimismados contando sus pesitos revaluados, de pronto orgullosos de la tribu a la que pertenecen porque un tenista gana un puto partido o porque van al mundial de fútbol y vuelven a perder con Brasil, tanto nadar para morir ahogados. Javier Garcés piensa que un chileno promedio es tan feo como un peruano promedio y tan mentiroso como un peruano promedio aunque menos haragán que un peruano promedio, pero eso que algunos encuentran meritorio, el espíritu laborioso y pujante y emprendedor del chileno promedio, es lo que a Garcés le inflama o irrita un tanto los cojones. Porque, se dice Garcés, el chileno no es bueno como amigo, te traiciona casi siempre, y tampoco es bueno como socio, te quiere sacar ventaja casi siempre, y tampoco es bueno para el vicio, porque les sale el pudor y la mojigatería y cada tres calles hay una estatua al fascista santificado de Escrivá de Balaguer.

Lo que no sé, piensa Garcés, es si la mujer chilena es buena para culear. Y está claro que, en promedio, una chilena está más buena que una peruana, aunque nunca más buena que una argentina, pero sí he visto estos días en Santiago a no pocas chilenas a las que les empujaría la verga, gustoso. En conclusión, los chilenos me caen como el culo pero me gustaría darle por el culo a una chilena y hacerla mi rota culiá, piensa Garcés, y toma una copa de champagne, y piensa a cuál de sus amigas chilenas debería llamar para invitarla a cenar y tratar de llevársela a la cama. El problema es que todas están casadas, se detiene a pensar. Aunque esto, bien mirado, puede no ser un problema en modo alguno, porque si hay una tribu llena de cornudos es la chilena: hay que ver lo papanatas que son los chilenos para dejarse engañar por sus mujeres, hay que ver lo astutas y mitómanas y putitas que son las ricas chilenas casadas para buscar un buen pedazo de verga fuera de casa, habrá que ir llamando a mis amigas chilenas a ver cuál me presta un rato su culito, piensa Garcés.

Chilenos del orto: ¿todo el puto día tienen que estar bailando tonadillas afiebradas brasileras en televisión? Tengo que salir a caminar, piensa Garcés, y seca la copa de champagne y apaga el televisor, harto de esa chusma de putas y maricas y animadores vocingleros y concursos de bailes simiescos. Y después dicen que son alemanes o ingleses estos huevones, piensa Garcés, en el ascensor: los chilenos son tan bárbaros y feos como nosotros los peruanos, basta de hipocresías.

(Fragmento de Morirás Mañana 2, El Misterio de Alma Rossi, novela que será publicada por Alfaguara después del verano y está ambientada en Santiago, Viña del Mar, Reñaca y Zapallar).

Ancash se consolida como primer productor de cobre y zinc y el segundo en plata en Perú

ANCASH - PERU

El departamento de Ancash es el primer productor nacional de cobre y zinc con 348,303 y 553,211 toneladas métricas finas de mineral, respectivamente, informó hoy la Dirección de Promoción Minera (DPM) del Ministerio de Energía y Minas (MEM).

El jefe de la DPM, Henry Luna, dijo que Ancash es también el tercer productor nacional de plata con 20 millones 174 mil onzas finas.

Asimismo, destacó que el ocho por ciento de territorio de ese departamento está cubierto por predios agrícolas y el 32 por ciento ha sido asignado a comunidades campesinas.

Explicó que las 31 unidades mineras que se encuentran en explotación o producción solo cubren el 0.86 por ciento de toda la extensión territorial de esa región.

La actividad de exploración que llevan adelante 55 unidades mineras para localizar yacimientos, se da en un espacio territorial que representa el 0.82 por ciento del total de la jurisdicción de esa región.

Luna reiteró que el MEM fomenta una minería con tecnología moderna y responsabilidad social, en un contexto de desarrollo sostenible que fomente el mejoramiento sustancial de la calidad de vida de las poblaciones cercanas.

“Queremos un desarrollo inclusivo, pero esto depende también de las autoridades locales, que son las llamadas a actuar y utilizar adecuadamente el canon minero, las regalías mineras y el aporte minero voluntario”, señaló.

Recordó que Ancash recibió el año 2009 por canon minero un total de 934 millones 87,176 nuevos soles y en el año 2010, por el mismo concepto, se ha beneficiado con 853 millones 400 mil soles.