Segunda presentación de los Alegatos del Perú ante la Corte Internacional de La Haya por el Diferendo Marítimo con Chile [FIN DE LA TRANSMISIÓN]

PERU Y LA HAYA

La Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya reanudó a las 10:00 horas (04:00 en Lima) la segunda audiencia para la exposición de los alegatos del equipo jurídico peruano en el diferendo marítimo con Chile.

Inició el rol de exposiciones el abogado británico Vaughan Lowe, quien expone sobre la naturaleza de la Declaración de Santiago de 1952 que, según sostiene, no tiene un carácter de delimitación marítima.

Ante la ausencia de un tratado de límites, Perú busca que el tribunal defina el límite marítimo con Chile bajo el criterio de la equidistancia en el área en controversia, que es la zona de superposición desde la costa chilena con la peruana.

Además, que se trace esta línea equidistante desde el Punto Concordia, último punto de la frontera terrestre, conforme al Tratado de Lima de 1929. Es desde allí y no desde el Hito Nº 1, como alega Chile, desde donde debe partir el límite marítimo.

También busca que se reconozcan los derechos de Perú dentro del límite de 200 millas de su costa.

Chile, por su parte, pide que se rechace la demanda peruana en su totalidad y se declare que las zonas marítimas están totalmente delimitadas por acuerdo de las partes, contemplado en los instrumentos mencionados de 1952 y 1954.

En la sesión del lunes, la defensa peruana se centró, entre otros aspectos, en la inexistencia de un acuerdo de límites entre Perú y Chile.

Temas del día de hoy:

Corte de La Haya hizo públicos los documentos presentados por Perú y Chile

CORTE DE LA HAYA

La Corte Internacional de Justicia de La Haya hizo públicos hoy, al iniciarse la etapa oral del diferendo marítimo, la Memoria y Contramemoria que presentaron el Perú y Chile entre el 2009 y 2010, para sustentar su posición en la controversia marítima en ese tribunal.

Esos documentos, escritos en inglés y que fundamentan la posición de ambos países, eran hasta ahora confidenciales y no podían ser dados a conocer al público por ninguna de las partes.
La Memoria Peruana fue presentada en marzo del 2009 y la Contramemoria chilena se entregó al año siguiente.
Al iniciarse hoy la etapa oral del proceso, el tribunal, presidido por el eslovaco Peter Tomka, determinó que los documentos sean de acceso libre a los interesados.
En este litigio, Perú sostiene que no existe un límite marítimo con Chile y que la Corte de La Haya debe fijar la frontera sobre la base de la línea equidistante, a partir del Punto Concordia.
 
Asimismo, plantea que se reconozca el derecho que tiene sobre el denominado “Triángulo Exterior”, un área de más de 28,000 kilómetros cuadrados que corresponde a las 200 millas marítimas peruanas, que van más allá del área chilena.

Alain Pellet: Chile intenta “transformar” acuerdo de 1952 en un “tratado de límites marítimos”

ALLAIN PELLET - LA HAYA

Chile “ha intentado transformar” el acuerdo de 1952 en un “tratado de límites marítimos” con Perú que, en realidad, no existe, aseveró hoy el abogado Alain Pellet, coordinador del equipo jurídico peruano en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.

“Sobre esa base fragilísima, Chile fundamenta sus argumentos para intentar convencer de la existencia de un tratado de límites entre los dos países. No existe un acuerdo de ese tipo”, aseguró.

Pellet indicó que en función de ese acuerdo y de la práctica que devino de ello, no se puede aplicar una delimitación marítima si esta no ha sido aprobada expresamente ni confirmada por las partes en forma posterior.

“Acá se trata de transformar un texto en acuerdo de límites, lo que rechazo. (…) Desde luego no queremos evitar que eso se debata, pero es un debate falso, la declaración del 52 no es acuerdo de límites y la práctica ulterior que aplica Chile no puede transformarla en lo que no es”, refirió.

Señaló que la tesis que Chile defiende ha sido “forjada con tanta habilidad”, poco después de que Perú propuso, en 1986, que se inicie una negociación entre los dos países.

Ante los jueces de la corte, Pellet explicó que la Declaración de Santiago de 1952 y el acuerdo de 1954 son instrumentos de “naturaleza práctica”, que permitieron reglamentar a título provisional varias actividades en ciertos espacios de la zona que actualmente se encuentra en disputa.

En esa zona, que tiene una extensión de 67,000 kilómetros cuadrados, el abogado Pellet afirmó que se pretende privar a Perú de su derecho de acceder al mar en forma libre, se le impide proyectar sus derechos soberanos y jurisdicción en alta mar hasta las 200 millas, como les reconoce la legislación internacional a todos los países costeros.

Por ello, indicó que la demanda ante la CIJ tiene dos pedidos: que delimite una frontera marítima en la zona de controversia y que se ratifique la soberanía de Perú sobre una zona –el “Triángulo Exterior”– que se encuentra fuera de las 200 millas de Chile pero dentro del área peruana.

Para la delimitación marítima en las costas, Pellet planteó a la corte se establezca el criterio de la equidistancia, un principio que establece “una solución equitativa” para mares de los dos países que se enfrentan.

Recordó que el planteamiento de Perú está respaldado por jurisprudencia de la Corte Internacional de Justicia. Se aplicó ese criterio para los casos Ucrania-Rumania y, recientemente, Nicaragua-Colombia.

“Parece un procedimiento sencillo, pero Chile, con el talento y la legislación de los tratados, ha hecho lo posible por complicarlo de manera indebida. En lugar de reconocer que se carece de una delimitación, se empeñó en demostrar que sí se aprobó una línea fronteriza en 1952, a través de la Declaración de Santiago”, refirió.

La línea equidistante, según argumentó Pellet, debe establecerse desde el Punto Concordia, que es la zona de límite de frontera terrestre entre Perú y Chile cercana a la costa del Pacífico, y no del Hito Nº 1 como lo demanda equivocadamente Chile.

Pellet tomó la palabra ante los jueces de la corte después de que el agente peruano, Allan Wagner, hiciera una explicación sobre la posición peruana que defiende el equipo de juristas en el inicio de la fase oral del diferendo marítimo.

Michael Wood: Chile busca argumentos “donde no los hay” para sustentar supuesta frontera marítima

MICHAEL WOOD LA HAYA

Chile busca argumentos “donde no los hay” para tratar de demostrar la existencia de un tratado marítimo con Perú, afirmó el jurista Michael Wood, integrante del equipo legal ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

Durante su exposición ante los jueces del tribunal internacional, Wood indicó que los instrumentos firmados por Perú y Chile en 1947 antes de la Declaración de Santiago “eran provisionales” y no son “tan significativos como los quieren hacer aparecer”.

“Los pronunciamientos de Chile sobre los documentos de 1947 buscan argumentos donde no los hay, (…) ninguno de los dos instrumentos unilaterales pretendía establecer una frontera internacional entre las zonas marítimas ampliadas que en su momento declaraban a título tentativo Perú y Chile”, sustentó.

El 23 de junio de 1947, Chile aprobó una declaración respecto a la extensión de la jurisdicción marítima a una distancia de 200 millas desde la costa.

El 1 de agosto del mismo año, Perú promulgó un decreto supremo con objetivos similares.

Wood ratificó que estos documentos reflejaban el objetivo común de proteger los derechos marítimos de cada uno de los Estados respecto a la pesca extranjera.

Explicó que este instrumento chileno carecía de valor jurídico, pues se trató sólo de “una expresión de voluntad política”.

Además, refirió que la declaración se publicó en el rotativo El Mercurio, mas no en el diario oficial de Chile, lo cual es condición para que un dispositivo legal entre en vigor.

“La declaración de Chile de 1947 nada dice sobre las fronteras laterales (…), dice que declaraba su soberanía sobre toda la plataforma continental adyacente a las costas continentales e insulares del territorio nacional”, apuntó.

El jurista analizó los puntos de este documento chileno y dijo que ninguno de sus apartados establece un límite externo marítimo, siendo además uno de ellos “de naturaleza general y tentativa”.

“La declaración chilena no se refirió a una frontera lateral con Estados adyacentes, ni tampoco estableció una zona extendida de ningún tipo”, dijo.

Por el contrario, en el caso del decreto supremo peruano, argumentó que se trata de un documento jurídico establecido en la Constitución y publicado en el Diario Oficial El Peruano.

“Se desprende de sus párrafos 1 y 2 que no tenía como objetivo establecer límites laterales, sino de la extensión hacia el mar de las competencias jurisdiccionales al igual que la declaración chilena; incluso en cuanto a los límites externos se decía que podían ser sujetos a modificación”, comentó.

Por tanto, reiteró que la declaración chilena y el decreto supremo peruano buscaban establecer un control sobre una zona marítima hasta las 200 millas frente al resto del mundo.

En otro momento, analizó el argumento chileno respecto a que el punto 4 de la Declaración de Santiago de 1952, suscrito junto a Perú y Ecuador, constituye un acuerdo internacional de frontera marítima.

“(…) Al respaldar esta argumentación haciendo referencia a diversos elementos de lo que llaman práctica, hacen que esa argumentación carezca de toda credibilidad”, puntualizó.

Refirió que para Chile “es una carga pesada” demostrar la existencia de una frontera, pues el establecimiento de una delimitación marítima permanente “es una cuestión de enorme importancia y no puede presumirse fácilmente de un acuerdo”.

“El establecimiento de una frontera no puede pasar simplemente por tomar una serie de casos individuales del ejercicio de cada gobierno y decir que cada uno debe determinar cuál de los dos Estados tiene más derecho para hacer su reclamación”, precisó.

También reiteró que la tesis de la línea paralela propuesta por Chile implica “una inequidad evidente”.

“El paralelo supondría un efecto de reducción importantísimo de las aguas peruanas y llevaría una división de la zona en cuestión de 0.39 a 1 en favor de Chile”, agregó.

Embajador Hugo De Zela: “exposición clara y precisa en La Haya hace avizorar fallo favorable”

EMBAJADOR HUGO DE ZELA

La primera exposición del equipo jurídico peruano en la fase oral del litigio marítimo con Chile en la Corte de La Haya fue muy clara y precisa, y hace avizorar que el tribunal dictará en su momento un fallo favorable a Perú, opinó hoy el embajador Hugo de Zela.

Afirmó que los juristas que defienden la causa peruana reafirmaron la posición de Perú con argumentos comparados con sentencias similares emitidas por la corte, en las que se aplicó el principio de la equidistancia y el trazo de una línea bisectriz para fijar la frontera marítima.

“Ha sido una exposición muy clara, muy precisa, lo que nos hace avizorar con gran optimismo que la posición peruana en el contencioso jurídico habría de ser sancionada favorablemente”, aseveró el diplomático.

Mencionó que, si se considera que en juicios similares la corte ha empleado el principio de equidad y de la línea bisectriz, desechando la línea del paralelo defendida por Chile, es lógico deducir “sin afán triunfalista” que la posición peruana está suficientemente fortalecida.

“Cabe esperar con tranquilidad y gran optimismo la sentencia de este alto tribunal de justicia”, señaló De Zela.

Destacó que Perú, a lo largo de su historia, ha llevado una relación cordial con Chile y con todos los países de la región y, por lo tanto, cuando la corte dicte sentencia en el primer semestre del 2013 buscará reforzar en el futuro la relación bilateral con el vecino país.

Agregó que ambas naciones deben apuntar a establecer una alianza peruano-chilena que las conduzca ante los Estados del Pacífico asiático y árabes a promocionar lo que ambos países producen y tienen para ofrecer.

Almirante Montoya destaca contundencia de alegatos peruanos en La Haya

ALMIRANTE JORGE MONTOYA

El expresidente del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, almirante AP (r) Jorge Montoya, consideró que la presentación del agente peruano ante la Corte Internacional de Justicia, Allan Wagner, fue clara y contundente.

“Ha sido muy buena, con una explicación muy clara y contundente sobre nuestra posición. Tocó todos los puntos que están considerados en nuestra demanda y señaló también los errores que Chile cometió al presentar sus alegatos”, dijo.

Destacó también el estilo de la presentación de Wagner, pues se efectuó “con una altura que dice mucho de la persona que la ha hecho”.

Sostuvo que al calificar de “indignante y contrario al Tratado de Lima de 1929” la afirmación chilena de que la frontera marítima se inicia en el hito Nº 1 y no en el punto Concordia, Wagner mostró un lenguaje “fuerte, pero elegante” que otorga solidez a los argumentos peruanos,

“Estamos tranquilos en lo que estamos presentando, seguros de lo que estamos haciendo y eso es lo que ha manifestado el embajador en sus palabras”, aseveró el marino retirado.

Montoya llamó también a la calma a la población peruana durante los próximos días, en los que se escucharán los alegatos chilenos.

“Debemos tener paciencia y calma; Chile seguramente empleará los ataques que ya conocemos y hay que tomarlos con serenidad, no tienen la razón, pues ella está de nuestro lado”, indicó.

“Entonces hay que mantener una solidez como país, seguir cohesionados, pues esto es solo un capítulo y va a terminar cuando los jueces emitan su fallo”, añadió.

En otro momento, consideró también importante que Chile dé muestras de que realmente quiere ejecutar la sentencia de la Corte Internacional de Justicia.

“No he escuchado decir a ninguno de sus representantes políticos ni a su presidente comprometerse a ejecutar el fallo. Siempre hablan de manera general, que respetan los tratados, pero específicamente no escuché una declaración de estas”, indicó.

Si se diera una manifestación de este tipo, la situación sería totalmente diferente, aseveró.

“Podríamos estar avanzando en la formación o trabajo de una comisión binacional que esté viendo los temas de cómo ejecutar el fallo.”