Gral. Roberto Chiabra: Hay que esperar el fallo con optimismo, prudencia y confianza

ROBERTO CHIABRA

La solidez de los argumentos peruanos nos hacen esperar el fallo de la Corte de La Haya con optimismo, prudencia y confianza en el triunfo, afirmó el exministro de Defensa, Roberto Chiabra.

En declaraciones a la Agencia Andina, refirió que en los dos días de exposición ha quedado muy claro que no existe tratado de límites marítimos, y que la línea equidistante que propone Perú es la más justa a los intereses de los dos países.

Sin embargo, anotó que si bien “la fuerza de la razón” está del lado peruano, hay que tener presente que los fallos de la Corte de La Haya son muy complejos.

Asimismo, el exministro destacó el profesionalismo y la elocuencia de los abogados peruanos, y añadió que será muy difícil que este jueves el país del sur pueda demostrar la existencia de un tratado de límites.

También valoró el respeto mostrado durante las exposiciones de los abogados, sin agravios en contra de Chile.

Chiabra señaló que en el caso el tribunal internacional falle a favor de Perú, el gobierno peruano debe estar preparado para implementar la sentencia en un plazo menor a los 10 años.

Según dijo, lo ideal sería implementarla para el 2021, año del bicentenario de la independencia.

También mencionó que Perú debe prepararse en el sector Defensa para garantizar el dominio en el territorio marítimo que podría recuperarse en base a la sentencia de La Haya.

Esto hace necesario, dijo, potencializar desde ahora a la Armada Peruana, a fin de contar las con las naves que permita un patrullaje efectivo y que garantice a los pescadores artesanales del sur sus derechos de pesca.

Perú concluyó alegatos con pedido a La Haya de dar solución equitativa vía equidistancia

ALAIN PELLET EQUIPO PERUANO EN LA HAYA

El equipo jurídico peruano concluyó hoy la primera etapa de sus alegatos orales con un pedido al tribunal de La Haya de dar una solución objetiva y equitativa al diferendo marítimo con Chile, mediante el derecho internacional y la aplicación del criterio de la equidistancia.

“Perú no pide más que reconocer una situación que se impone objetivamente e ipso facto, una solución equitativa que se impone en los principios fundamentales del derecho de delimitación marítima contemporáneo”, expresó el jurista Alain Pellet ante los jueces de La Haya.

Según esos principios, explicó, la solución a este caso es muy sencilla y depende de la línea de equidistancia entre las costas respectivas de los dos Estados, sin que haya ninguna circunstancia que imponga el más mínimo ajuste o corrección.

Asimismo, planteó a la corte pronunciarse y juzgar que más allá del punto donde culmina la frontera marítima común, Perú tiene derechos soberanos sobre una zona marítima que se extiende a 200 millas náuticas de su línea de base, es decir, el “Triángulo Exterior”.

Añadió que Chile no puede aspirar a ningún tipo de derecho en esa área.

“Derecho ficción”

Pellet refirió que, después de 1986 (cuando Perú plantea a Chile negociar la delimitación marítima), el país del sur se dedicó a “inventar clarísimamente” “y para su beneficio” una línea que se suponía constituía la frontera marítima entre ambos Estados.

Pellet refirió que Chile pretende hacer creer que Perú, de forma voluntaria, ha renunciado a sus derechos del mar en casi 67,000 kilómetros cuadrados de espacio marítimo que le corresponden de acuerdo con la ley internacional.

“Eso sería atribuir a la parte peruana un ‘masoquismo, absolutamente, irrazonable’. Perú de ninguna manera prejuzga nada y se presenta ante ustedes para que establezcan una solución equitativa (…), la línea (paralela) defendida por Chile es contraria al derecho e injusta”, añadió.

El argumento de que Perú supuestamente renunció a sus espacios marítimos sin haber además una cláusula explícita constituye “un derecho ficción”, ironizó el letrado.

Derechos indiscutibles

El jurista objetó que Chile obstinadamente designe al “Triángulo Exterior” peruano “con una descripción irrealista”, como si fuera una región de alta mar, cuando los derechos soberanos de Perú en ese espacio son indiscutibles”.

De esa manera, agregó, el país sureño pretende negar los derechos peruanos para imponer y ejercer los propios.

En este caso, se busca que la corte reconozca que sólo Perú puede ejercer derechos soberanos exclusivos y la jurisdicción que le reconoce el derecho internacional contemporáneo del mar respecto del “Triángulo Exterior”, sobre el cual Chile no tiene derecho, aseveró.

Vaughan Lowe: Chile presenta como argumentos “pedazos de distintos rompecabezas”

Vaughan Lowe

Chile pretende construir una supuesta frontera marítima con Perú con “pedazos” de distintos acuerdos que carecen de naturaleza limítrofe, afirmó hoy el jurista británico Vaughan Lowe, defensor de la causa peruana en la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

Durante su exposición en la fase oral en ese tribunal, argumentó que la Declaración de Santiago de 1952, presentada por Chile como supuesto tratado de límite marítimo, no tiene ningún aspecto que señale que los Estados se reunieron para fijar la frontera.

Agregó que tampoco existen actas ni cartas ni proyectos de documentos que relaten la negociación acerca de una supuesta frontera marítima acordada, como tampoco un tratado bilateral que especifique la trayectoria de la misma.

De igual forma, refirió que no hay instrumentos constitucionales ni en un país ni en el otro que traduzcan una frontera acordada ni tampoco existe un mapa acordado representando ese límite ni un acuerdo de que exista una frontera.

“Tampoco hay ejemplos, en la práctica internacional, de un acuerdo aplicable a una zona marítima extensa entre dos Estados, donde se suponga esta existencia a la luz de tan llamativa falta de pruebas”, manifestó.

Lowe aseveró que Chile hace lo que puede de los datos existentes, toma “retazos” de elementos para construir un argumento que parezca coherente.

“Es como si Chile presentara un puñado de elementos de un rompecabezas, y dijera que al juntar estos distintos pedazos va a verse la imagen completa. El problema es que los pedazos de este rompecabezas vienen de distintos rompecabezas”, refirió, de acuerdo a la traducción oficial del inglés realizada por el tribunal.

Por ejemplo, explicó, toma las distintas referencias al paralelo en un párrafo sobre los derechos marítimos relativos a las islas en la Declaración de Santiago, y junta eso con los acuerdos de vigilancia en las zonas próximas a la costa en el acuerdo de 1954, con el marcado del paralelo para la pesca artesanal de 1968 y 1969, y también con las líneas divisorias para salvar vidas humanas.

El jurista añadió que también suma a esos argumentos la Conferencia Ballenera de 1952, las Regiones de Información de Vuelos, y la zona especial relativa a los faros para la pesca de cabotaje.

“Todas estas son soluciones a problemas específicos de naturaleza práctica (…). Toma todo esto y presenta esta mezcla como si fuera un corpus de práctica, concentrado en la implementación de una frontera marítima internacional multipropósito (…). Chile ha construido un paisaje apriorístico de lo que en realidad no responde a los hechos”, explicó.

En la segunda fecha de sustentación oral a favor de la causa peruana, destacó la importancia de la exigencia generada por el derecho internacional para el establecimiento de una frontera, y las diferencias entre las fronteras marítimas y terrestres.

Sobre la necesidad de fijar límites, citó el principio jurídico de “la carga de la prueba”, algo que Chile no puede sustentar porque no existe un acuerdo expreso que delimite la frontera marítima con Perú.

“La carga de la prueba es muy pesada (…). La corte ha subrayado la importancia de fijar ese límite (…). Probarlo es de carácter elevado, y Chile no lo ha presentado y no podrá hacerlo”, puntualizó.

Por último, desestimó los argumentos chilenos, incluidos en los escritos presentados en La Haya, que mencionan a autores peruanos como si ellos reconocieran la existencia de una frontera ya fijada.

Rodman Bundy: Posición chilena hace caso omiso al Tratado de 1929

RODMAN BUNDY EQUIPO PERUANO EN LA HAYA

La posición chilena respecto a la supuesta existencia de “límites marítimos” con Perú hace caso omiso al Tratado de 1929, porque toma como punto de inicio el Hito N° 1 y no el Punto Concordia, advirtió Rodman Bundy, integrante del equipo jurídico peruano.

Puso en evidencia, además, que desde 1998 el país sureño “en forma repentina modificó su presentación cartográfica”, a fin de ajustarla a sus aspiraciones, en un ejercicio “interesado y artificial” que no hace más que socavar la tesis de Chile.

“La argumentación de Chile hace caso omiso del enunciado clarísimo del artículo 2 del Tratado de 1929, que establece que la frontera se inicia en un punto de la costa al que se le da el nombre de Concordia, y no en un punto tierra adentro”, explicó.

La parte chilena refrendó ese acuerdo cuando, en abril de 1930, los ministerios de Relaciones Exteriores de los dos países designaron a una comisión mixta bilateral para que identificara la ubicación del Punto Concordia.

En años posteriores, Chile presentó mapas en los que se mantenían vigentes los términos de este acuerdo. Sin embargo –añadió Bundy– en 1998 introdujo en estos “dos cambios muy marcados”.

“Borró la parte de la frontera terrestre que está entre el Hito Nº 1 y la costa, y en forma gratuita se añadió una línea punteada, siguiendo el paralelo de latitud que pasa por ese hito mar adentro, como para sugerir la existencia de una frontera marítima entre las dos partes”, anotó.

El jurista comentó que Chile “tardó 40 años para indicar esa línea en sus mapas”.

“Cuando empezó a presentar ese paralelo de latitud como frontera marítima se vio obligado a eliminar el final de la frontera de sus mapas, para camuflar el hecho de que la frontera marítima que alegaba que existía no tenía su inicio en el punto en que la frontera terrestre llega al mar”, añadió.

La posición chilena ha continuado variando hasta hoy, dijo Bundy, y ahora busca minimizar este punto “argumentando que todo lo que se diga sobre el punto en que la frontera terrestre llega al mar, no tiene significación”.

“Ellos dicen que eso no importa ya que las partes acordaron utilizar el Hito Nº 1 como referencia para la frontera marítima, independientemente de dónde esté ella”, refirió, añadiendo que afirmaciones como esas son “absolutamente incorrectas”.

Añadió, sin embargo, que en el derecho internacional es la tierra la que domina al mar; en otras palabras, explicó, las zonas marítimas adyacentes a la costa de Perú, corresponden a Perú y no a Chile.

Perú y Ecuador fijaron límite marítimo en 2011 y no mediante acuerdo de 1952

RODMAN BUNDY EN LA HAYA - EQUIPO PERUANO

El jurista internacional Rodman Bundy precisó hoy que Perú y Ecuador fijaron su frontera marítima con un intercambio de notas en mayo del 2011, y no mediante la Declaración de Santiago, de 1952, como argumenta Chile para darle a ese acuerdo un carácter limítrofe.

“No fue la Declaración de Santiago la que creó la frontera marítima entre Perú y Ecuador; sino que fue el intercambio de notas la que estableció dicha frontera”, dijo el integrante del equipo peruano, en el segundo día de alegatos orales en el diferendo marítimo con Chile.

El argumento de Bundy cuestiona la posición de Santiago respecto a que el acuerdo de 1952 fijó la frontera marítima entre Chile, Perú y Ecuador, mediante la línea paralela.

Además, el jurista estadounidense sostuvo que, de haber estado ya delimitada la frontera entre Perú y Ecuador mediante el citado convenio, no hubiera sido necesario que ambos países intercambiaran notas de contenido idéntico, como se hizo en mayo del 2011, para fijar su límite marítimo.

“El único mapa convenido entre Perú y Ecuador que representaba su frontera marítima es el mapa que forma parte integrante del intercambio de notas del 2 de mayo del 2011”, reiteró Bundy, en el Palacio de la Paz, sede de la Corte Internacional de Justicia en La Haya.

Dicho acuerdo, agregó el jurista, no confirmó ningún límite marítimo preexistente, sino que recién lo estableció y no incorpora ninguna referencia a los instrumentos de 1952 y 1954.

Sostuvo que es claro que, mediante la frontera marítima entre Perú y Ecuador, se consiguió una solución equitativa y proporcionada para ambos Estados.

Ello, argumentó, no ocurre con la situación geográfica entre Perú y Chile, donde el cambio de dirección de las costas crea un efecto de inflexión muy pronunciado que, además, recorta los derechos de soberanía de Perú si se utiliza un paralelo de latitud como frontera.

“La frontera de Perú y Ecuador no produce un efecto similar, porque no hay un cambio de dirección muy pronunciado”, arguyó.

Además, el experto cuestionó que Chile haya señalado en su Dúplica que Perú aceptó la frontera marítima planteada en una carta náutica aparecida en el 2010, es decir, antes del intercambio de notas entre Perú y Ecuador en mayo del 2011.

Mencionó que, entonces, Perú se había dirigido por escrito al secretario general de Naciones Unidas, diciendo que su Estado no ha firmado ningún tratado de delimitación marítima y que formula una reserva respecto de cualquier mapa que presente supuestas fronteras marítimas.

“Es decir, antes de que Ecuador publicase esta carta náutica, la posición de Perú estaba bastante clara respecto de cualquier mapa que supuestamente presentase una frontera marítima para ese país con sus vecinos”, destacó el jurista norteamericano.

Subrayó que la aceptación de esa frontera se produjo únicamente el 2 de mayo del 2011, fecha en que se procedió al intercambio de notas entre Perú y Ecuador.

Del mismo modo, al analizar el acuerdo entre Perú y Ecuador, sostuvo que Perú siempre señaló que no tenía problemas de límites marítimos con su vecino del norte y que en la Declaración de Santiago (1952) sólo se estableció un principio para el caso de islas.

Sin embargo, Perú también sostuvo que se necesitaba un acuerdo de límites comprensivo y a todo propósito.

Durante 40 años Chile no trazó en sus mapas el “límite marítimo” con Perú

RODMAN BUNDY EN LA HAYA

Durante 40 años, Chile no representó en sus mapas oficiales la supuesta frontera marítima que alega fue establecida con Perú en 1952, y sólo lo hizo de manera “tardía e interesada” cuando Lima planteó negociar el tema en 1986, reveló Rodman Bundy, abogado del equipo peruano.

En su exposición ante la Corte de La Haya, resaltó, en ese sentido, que Chile ha pretendido “fabricar” una supuesta frontera marítima, luego de que el embajador peruano Juan Miguel Bákula pidiera tratar el tema.

“Entre 1952 y 1992, 40 años, más o menos, Chile no emitió ni un mapa o carta náutica en la que se pretendiera representar una frontera marítima con Perú (…). Esas cartas (sin el supuesto límite) son una indicación de que Chile no consideraba que existiera una frontera”, anotó.

Sólo en la década de 1990, añadió, Chile empezó a adoptar “medidas unilaterales” y a modificar sus cartas náuticas, representando lo que pretende ser una frontera marítima con Perú.

“Por ejemplo, examínese la Carta de Arica de Chile de 1973, sobre las proximidades de la delimitación de la frontera en tierra. Allí no hay ningún indicio de una frontera marítima en el Punto Concordia que es el punto final de la frontera en tierra”, dijo ante los magistrados del tribunal internacional.

Bundy mencionó que la misma ausencia de frontera se puede ver en otras cartas náuticas de Chile de las décadas de 1970 y 1980.

Reiteró que los cambios aparecieron luego del “Memorándum Bákula”. Uno de esos documentos fue una carta náutica de 1994, en la que aparece la región de Arica.

“Es inexplicable ver que aparece por primera vez en el mapa una línea que pretende mostrar una frontera marítima (…) Chile no dice dónde se origina”, declaró.

De igual forma, refirió que en 1999 Chile publica una carta náutica, con una línea interrumpida que se extendía hacía el mar, a lo largo del paralelo, donde se cambiaba la ilustración de la frontera; lo cual provocó que Perú presentase una protesta oficial.

Asimismo, señaló que en 1997 Chile ratifica su adhesión a la Convemar de 1982, donde hacía mención de la frontera en tierra con Argentina, pero ninguna (marítima) con Perú.

También recordó que en el 2000, el país del sur depositó mapas en Naciones Unidas, que se referían al paralelo 18 grados 21 minutos sur de latitud por primera vez como la frontera marítima con Perú, lo cual también originó otra protesta oficial de Perú.

“El hecho sencillo de trazar una línea en el mapa no podría crear una frontera donde ninguna existía anteriormente (…). La realidad objetiva, que Chile no ha podido contradecir, es que no existe ni un único mapa oficial de Perú en el que se haya representado una frontera marítima con Chile”, reiteró.

Bundy también descartó que el accionar de las misiones de rescate, la información de vuelos, los avisos de navegación, las prácticas navales o algún tipo de actividades similares tengan que ver con la creación de fronteras.

“No aportan fundamentos para fijar un límite marítimo”, anotó.

Por último, indicó que tampoco existe mapa oficial alguno de Perú en el que se establezca la frontera marítima con Chile.

Perú propuso en 1986 negociar el límite marítimo y Chile dijo que estudiaría el tema

TULIO TREVES EN LA HAYA

Perú propuso en 1986 negociar por primera vez la delimitación de su frontera marítima con Chile, país que respondió en esa ocasión que el tema “sería estudiado” en su momento, afirmó hoy el jurista italiano Tullio Treves, integrante del equipo peruano en el tribunal de La Haya.

Durante su presentación en el segundo día de audiencias en dicho tribunal por el diferendo marítimo entre ambos países, refirió que si Chile hubiera estado seguro de la existencia de ese límite, hubiera respondido que el tema estaba zanjado, pero no lo hizo.

Treves reseñó que luego de la III Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (1982), era oportuno proponer la delimitación fronteriza marítima y, por ello, el embajador Juan Miguel Bákula, uno de los diplomáticos de más alto nivel de Perú, fue recibido en Santiago en mayo de 1986.

“El embajador Bákula presentó la posición de Perú exponiendo la exigencia de proceder a la delimitación de los espacios marítimos entre los dos Estados y ese fue el único tema del que se habló durante la audiencia (con el canciller chileno de entonces)”, precisó.

La propuesta del diplomático peruano fue presentada por escrito en una nota diplomática conocida como el “Memorando Bákula”, el cual consigna los puntos tratados de manera oral, y que es la primera propuesta para la negociación de un acuerdo de delimitación marítima.

“Hubiéramos podido esperar que Chile respondiera el ‘Memorando Bákula’ manteniendo su posición actual en este diferendo, es decir, diciendo que no había necesidad de negociar la delimitación marítima porque la cuestión ya estaba solventada”, manifestó.

Sin embargo, reseñó que Chile tomó en serio la propuesta de Bákula e informó en un comunicado emitido por la Cancillería “que la cuestión sería estudiada en su debido tiempo”.

Advirtió que ahora Santiago pretende sostener que la propuesta de Bákula era la de “renegociar” un supuesto acuerdo de frontera ya existente.

“Esta oposición entre puntos de vista es algo que ha sido construido artificialmente por Chile”, indicó Treves, al mencionar que en dicho memorando se expresaba la necesidad de la delimitación oficial y definitiva de los espacios marítimos entre Perú y Chile.

El documento, añadió, señalaba claramente que desde el punto de vista de Perú no existía delimitación marítima alguna entre ambos países y que el tema requería de la atención inmediata de los dos Estados.

“En ausencia de un acuerdo de delimitación era necesario negociar y concluir tal acuerdo, que era urgente a la luz del nuevo derecho del mar resultante de la aprobación de la Convención de las Naciones Unidas sobre Derechos del Mar (Convemar)”, explicó el jurista.

Treves destacó que el “Memorando Bákula” tampoco consideraba la Declaración de Santiago (1952) como un acuerdo de delimitación, como se alega en la posición chilena.

Recordó que la participación peruana en la III Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (1982) era la de un Estado que aún tenía por resolver problemas de delimitación y por ello buscaba reglas claras sobre el tema.

“La participación peruana fue activa y entusiasta, desde el principio hasta el final, sobre todo en el Grupo de Negociación 07, cuya tarea era elaborar las reglas respecto a la delimitación de las fronteras marítimas”, manifestó.

Ante los jueces del tribunal internacional, el jurista italiano agregó que Perú, en ese sentido, tenía un interés particular en la cuestión de la delimitación de zonas marítimas.

“Si su opinión hubiera sido que todos los problemas de delimitación marítima estaban ya resueltos desde 1952, como ahora lo pretende Chile, Perú no hubiera dedicado el tiempo, la energía ni la habilidad del negociador en jefe de su delegación”, expresó.