Perú estuvo listo para atacar a Chile si éste agredía a Argentina durante la guerra de las Malvinas

PERU ISLAS MALVINAS

La participación peruana en la guerra de las Malvinas no solo se concretó a entregarle 10 Mirage V con su parque de misiles Exocet, obuses, bombas de 500 kilos y el concurso eventual de pilotos peruanos en determinadas acciones de bombardeo de unidades navales ingleses, sino que fue más extensa porque el Perú montó un dispositivo bélico para involucrarse en la guerra que contemplaba la participación de la Marina de Guerra, Ejército y FAP contra Chile, en caso éste, que públicamente apoyaba a Inglaterra, decidiera atacar a traición, por la espalda, a Argentina.

Los entretelones de este acuerdo fueron discutidos y aprobados en un encuentro realizado en Lima entre el presidente Belaunde con el contralmirante Roberto Nolla y el general Héctor Iglesias, representantes de las Fuerzas Armadas Argentinas y del jefe del gobierno militar argentino, Leopoldo Galtieri, y con presencia del embajador argentino en el Perú, Luis Sánchez Moreno.

La reunión se realizó el dos de mayo de 1982, el mismo día que el crucero argentino “Belgrano” fue hundido en el mar de las Malvinas, por torpedos del submarino atómico británico HMS “Conqueror”, fuera del área de exclusión de 370 kms2 impuestos por Inglaterra, en un hecho que fue condenado mundialmente, porque no se trataba de un destructor, sino de una de transporte cargada con 1,029 conscriptos, de los cuales murieron 323 y el ataque se había producido fuera del área de exclusión.

El hundimiento del “Belgrano” marcó el comienzo del enfrentamiento bélico abierto entre los dos países. A partir del dos de mayo se produciría una feroz respuesta argentina con los Mirage y Exocet que habían sido puestos en forma inmediata a su disposición. Los mortíferos “Exocet” disparados por la aviación peruana, con los colores argentinos, hundieron sucesivamente al destructor “Sheffield”, a los portacontenedores “Atlantic Conveyor” y Glamorgan” y dañaron gravemente al portaaviones “Hermes” y destructores “Glasgow” y “Exeter”, y con otro tipo de misiles mandaron a pique al destructor “Coventry”, fragatas “Antelope” y “Ardent” y los buques de desembarco “Sir Galahad” y “Sir Tristam”.

ACUERDO SECRETO

Paralelamente al viaje de los Mirage peruanos a Argentina, lo que ocurrió a fines de abril de 1982, a solo semanas de haberse registrado la ocupación argentina de las Malvinas y el país rioplatense soportaba una descomunal presión bélica inglesa, Perú procedió a ejecutar el acuerdo secreto para vigilar y actuar contra las fuerzas armadas chilenas, país entonces gobernado por el general Augusto Pinochet.

El presidente Fernando Belaunde Terry ordenó a la Marina movilizarse a la frontera con Chile y alistarse, en coordinación con el Ejército y la FAP, a atacar los enclaves militar chilenos en caso este país resolviera agredir militarmente a Argentina. La Marina cumplió con mover su flota al sur y emplazarse en alta mar en línea recta a Arica y Antofagasta.

¿De qué manera se movilizaron las otras armas peruanas en este dispositivo bélico? Es algo que no se conoce aún porque se mantiene en secreto.

El temor de una agresión chilena estaba determinado por la reclamación de este país de una porción de la Patagonia argentina que la reclamaba como suya. Ante la posibilidad de que se produzca, el gobierno militar de Leopoldo Galtieri, resolvió destacar gran parte de su ejército profesional a las líneas de frontera y mandar a las Malvinas un regimiento compuesto mayoritariamente por conscriptos, que no tenían formación militar de combate. A pesar de su inexperiencia, pelearon como los mejores y sucumbieron ante el mayor poder bélico inglés.

BAP GRAU

HISTORIA JAMÁS CONTADA DE LA GUERRA DE LAS MALVINAS (V PARTE)

TRIANGULACIÓN

El apoyo peruano a favor de la justa causa argentina llegó a niveles nunca antes registrados en el mundo, porque conforme lo han divulgado historiadores argentinos, uno de ellos Hernán Dobry, en su libro “Los rabinos de las Malvinas”, Perú firmó órdenes en blanco de compra de armamento para que Argentina adquiera en Israel las armas en las cantidades que necesitase. Este país, en una inteligente transacción aprobada por el primer ministro Menajem Begin e igualmente en clara adhesión a Argentina, satisfizo los pedidos entregando armamento en barcos pintados con los colores peruanos, para enviarlos al teatro de operaciones, previa escala en Perú.

Dobry revela que hubo otra operación de triangulación de compra de armas en Israel para Argentina, consistente en 23 aviones Mirage 3-C, fabricados en la década del ‘70 y que habían peleado en la “Guerra de los Seis Días”. Las naves fueron pintadas con insignias peruanas para que no se piense que iban para Argentina y los barcos argentinos que los recogieron también fueron pintados con banderas peruanas. Las naves no llegaron a usarse por falta de equipos.

“Se les dio lo que se podía. Pidieron aviones Mirage, Sukhoi, submarinos, buques, misiles, entre otras armas, y no se les envió los Sukhoi, pues el Perú era el único que los tenía en la región, e iba a quedar en evidencia que estaba ayudando a Argentina”, ha narrado en una entrevista periodística a un medio local el congresista Víctor Andrés García Belaunde, quien en 1982 se desempeñaba como secretario general del despacho del presidente Belaunde.

EN BUSCA DE EXOCET

La primera ministro británica, Margaret Thatcher, al borde de un ataque de nervios, ante la devastación que causaban a su Armada los Mirage V y Exocet peruanos, que en ese momento no se conocían sus verdaderas procedencias, presionó al primer ministro de Francia, Francois Mitterand, cuyo país era el fabricante de estas mortíferas armas, para que le entregue las claves de los Exocet, con el fin de inutilizarlos electrónicamente, bajo la amenaza de lanzar una bomba atómica sobre la ciudad argentina de Córdoba.

Mitterand no cedió porque en ese momento a Argentina solo le quedaba un Exocet y los que posteriormente usó eran peruanos y no argentinos y esto no lo sabía Francia.

La devastadora respuesta argentina al hundir siete naves británicas y dañar gravemente a otro tanto, incluido el portaaviones “Hermes”, agotó su parque de “Exocet” y otros misiles, por lo cual movilizó a su diplomacia y contrainteligencia para conseguirlos preferentemente en Francia, país que le había congelado la entrega de un lote de nueve “Exocet” en el marco de un contrato de venta de 14, de los cuales solo llegó a entregarle cuatro antes de la guerra.

La única alternativa que quedaba era obtener un lote de “Exocet” que Francia tenía pendiente de entregar al Perú y que éste al recibirlos, en una encubierta negociación de triangulación, debía enviarlos a Argentina. Pero la operación fracasó por la infidencia de un agregado militar argentino en Francia que tuvo la absurda y estúpida ocurrencia de preguntar a uno de los fabricantes franceses: “¿Cómo va lo de los Exocet para el Perú?” Los fabricantes congelaron el suministro de estos misiles al Perú.

Por la razones expuestas no es aventurado sostener que Argentina estuvo a punto de hacerse de la victoria, que le fue negada por la falta de parque aéreo y misilístico.

Parte VI: El día que un comando inglés sucumbió en el intento de destruir una base aérea militar en territorio argentino.

Perú asumió posición de principios al cancelar visita de fragata británica, opinan

PERU ISLAS MALVINAS

La decisión de Perú de cancelar la visita de la fragata de guerra británica Real HMS Montrose, es coherente con el apoyo histórico de Lima al reclamo de Argentina sobre las islas Malvinas, afirmaron hoy los analistas Eduardo Ferrero y Hugo de Zela.

Ferrero sostuvo que la solidaridad con Argentina no es solo bilateral, sino que se enmarca dentro de un acuerdo de respaldo mayor de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), de la que Perú y Argentina forman parte, y que era preciso mantener la unidad regional.

“Es una decisión acertada, una posición de principios, de solidaridad con Argentina en el tema de las Malvinas, y que además está enmarcada dentro de un apoyo más general, que es la Unasur”, dijo el exrepresentante de Perú ante la Organización de Estados Americanos (OEA) a la Agencia de Noticias Andina.

El también excanciller peruano dijo que Perú respalda a Argentina, en su pedido de iniciar conversaciones sobre la soberanía de Las Malvinas.

Indicó, no obstante que esta decisión no debe alterar las buenas relaciones que Perú mantiene con el Reino Unido, y que se expresa en una creciente inversión inglesa en nuestra economía.

Las Islas Malvinas, ocupadas por el Reino Unido desde 1833, son conocidas por los ingleses como Georgias del Sur y Sándwich del Sur. Se trata de un archipiélago situado en el océano Atlántico Sur frente a las costas argentinas, con una superficie total de 12 mil 173 kilómetros cuadrados.

En mayo de 1982, el país sudamericano ocupó militarmente las islas, hecho que generó una guerra en la que Reino Unido se impuso con apoyo de Estados Unidos.

Hugo de Zela, a su parte, indicó que la posición de Perú refuerza la unidad regional, expresada por el apoyo conjunto de Unasur a Argentina. El bloque subcontinental demandó al gobierno británico a reanudar las negociaciones con Buenos Aires para poner fin a la disputa de soberanía, de acuerdo a las resoluciones de la ONU.

El exembajador coincidió con Ferrero, en el sentido que se trata de una decisión que guarda coherencia, no solo con la posición de Unasur, sino con lo que ha sido históricamente la posición peruana, de respaldo a Argentina en sus reclamos sobre las Islas Malvinas.

Indicó que hubiera sido “injusto” que a raíz de la visita de esta fragata, Perú hubiera podido ser percibido como un país que rompe la unidad sudamericana, y lo más grave, que no respalda a Argentina en este tema.

Recordó que el respaldo peruano Argentina no es de ahora, sino que se remonta al inicio mismo del conflicto bélico, en la década de los 80, cuando nuestro país envió aviones y municiones para combatir por la causa albiceleste.

El canciller Rafael Roncagliolo informó a Andina que se había cancelado la visita de la fragata de guerra inglesa, por “compromisos de solidaridad latinoamericana” de Perú con los legítimos reclamos de Argentina.

Sostuvo que la decisión obedece a los compromisos de solidaridad latinoamericana asumidos en el marco de la Unasur, sobre los derechos de Argentina en la disputa de soberanía sobre las islas Malvinas.

Presidenta argentina reaviva alianza para enfrentar voracidad inglesa en Malvinas

PERU ARGENTINA

Arturo Castro (*)

Comunicador social

El 3 de enero de 1833 fuerzas británicas ocuparon las Islas Malvinas, desalojando por la fuerza a sus pobladores y a las autoridades argentinas establecidas legítimamente. Ese acto de fuerza se protestó inmediatamente y nunca fue consentido por la República argentina.

La Guerra de las Malvinas o Guerra del Atlántico Sur (en inglés, Falklands War), se desarrolló entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982, en que se rindieron las fuerzas militares argentinas. Inglaterra recuperó los tres archipiélagos: Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur, que habían sido ocupadas por fuerzas argentinas.

Perú, leal a la historia y sereno, acudió en apoyo del país del Plata. Presto y súbito apoyó con sus aviones Mirage, pilotos, técnicos, así como misiles Exocet. La participación de nuestros pilotos y marinos demostró al pueblo argentino la grandeza del alma peruana, la confraternidad y amistad indisoluble del pueblo peruano, que acudía en apoyo del pueblo argentino, en momentos tan graves para la paz americana.

Mientras tanto, ya conocemos la posición de Chile, país sudamericano que brindó apoyo y aeropuertos a las tropas británicas para atacar a los argentinos y de EEUU no nos sorprendió, porque no iban a pelear contra sus mayores.

Sigue leyendo