Fuerza Aérea del Perú defiende Aeródromo de Collique

FUERZA AÉREA DEL PERÚ

CÉSAR ROJAS

No solo los vecinos y ciudadanos defensores del legado de José Abelardo Quiñones se están enfrentando a DH Mont en Collique. Personal de la Fuerza Aérea se resiste a salir de lo que legalmente aún es una base militar, para lo cual estarían contando con el aval de su comandante general, Carlos Samamé.

Desde que hace diez días Marco Puga, gerente general de la empresa constructora, acudiera a tomar posesión de los terrenos de la Escuela de Aviación Civil, solo se le permitió ingresar a inspeccionar la zona. Solo algunos sujetos que no se han identificado treparon por las paredes, días más tarde, y están en una pequeña zona de las 64 hectáreas.

En esa oportunidad, el jefe FAP del lugar, coronel Yuri Núñez del Prado, se comunicó con el general Samamé Quiñones, quien lo respaldó en no dejar el lugar a menos que se muestre una orden judicial, así como la partida respectiva en Registros Públicos. Y es que, según Decreto Supremo de 1976, esa zona es una base aérea, lo cual no ha sido derogado.

Precisamente, el personal a cargo de Núñez del Prado fue el que capturó a algunos matones el viernes antepasado para entregarlos a la comisaría de Santa Luzmila, donde fueron liberados.

Por lo pronto, estos sujetos ayudaron a que DH Mont se posesione de la caseta de vigilancia en la puerta principal, ya que la parte correspondiente a la FAP son los terrenos de Industrias Aeronáuticas (Indaer), por lo cual tanto el oficial como sus subalternos están atrincherados en el edificio donde antes estaba la placa de la donación.

Según nuestras fuentes, Samamé habría justificado esta actitud con la falta de complemento en los trámites, por los cuales el Ministerio de Transportes y Proinversión aprobaron un contrato de venta a favor de DH Mont y sus asociados. Hasta el momento el documento no ha sido publicado en El Peruano y sigue oculto a la opinión pública.