Desfile militar por el 193° Aniversario de la Marina de Guerra del Perú y 135° Aniversario del Combate de Angamos

DESFILE MILITAR 8 DE OCTUBRE

El presidente Ollanta Humala destacó hoy el profesionalismo de la Marina de Guerra en materia de defensa, seguridad y desarrollo, y resaltó la figura del héroe nacional Miguel Grau, al recordar que cumplió su deber con el Perú hasta las últimas consecuencias.

Durante la ceremonia por el 193 aniversario de dicha institución castrense, señaló que está presente no solo en el mar, sino también en los ríos y lagos, y en las zonas de emergencia como el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem).

“Este gobierno se siente orgulloso por el esfuerzo que despliega su Marina de Guerra. Nos trazamos metas y vamos cumpliéndolas”, sostuvo al mencionar los avances en las construcciones que tienen a cargo los astilleros navales.

Asimismo, dijo que otro de los objetivos es que los miembros de la institución terminen la escuela dominando idiomas, y que vayan al extranjero para seguir cursos que les permitan capacitarse y ser mejores profesionales.

“Nuestra Marina no puede quedarse en nuestras fronteras (…). Necesitamos información, tecnología de punta que haga cada día más solvente el profesionalismo de nuestros marinos”, manifestó el Jefe del Estado.

“Hemos pasado, como institución, por momentos duros, de crisis políticas, de fugas de políticos que salieron del barco, del monitor donde se quedó el almirante en su puesto de comando como tiene que ser”, añadió.

Bajo esa premisa, recordó que el mensaje de Grau, reconocido como el Peruano del Milenio y Caballero de los Mares, es el de “cumplimiento consciente del deber hasta las últimas consecuencias”.

Los cadetes, indicó, pueden ser también héroes cumpliendo su deber con abnegación donde el comando los coloca. “No es una carrera que trae holguras económicas, pero los llenará de gloria y honor, que es lo que uno puede llevarse a la tumba”, enfatizó.

Para el Mandatario, la figura de Grau irradia ejemplo para las siguientes generaciones de marinos, y paz para los peruanos.

“También desde su cargo de congresista debe irradiar esa paz y unidad que se requiere en ese poder del Estado. Tiene más tareas que cumplir, como trabajar por la unión de los peruanos”, concluyó.

El Presidente de la República participa en la ceremonia por el 193 aniversario de creación de la Marina de Guerra del Perú y el 135 aniversario del Combate Naval de Angamos, que se realiza en la plaza Grau del Callao.

Video: Homenaje a Miguel Grau desde el BAP Mariátegui

Una gran ceremonia se realizó hoy en conmemoración al Almirante Miguel Grau y el legendario monitor “Huáscar” por el Combate de Angamos. La autoridades entregaron una ofrenda floral al mar, en honor a Grau.

En el evento estuvo presente el jefe de Gabinete; Juan Jiménez, el ministro de Defensa; Pedro Cateriano, el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas; José Cueto entre otras autoridades. La gran ausente fue encargada del Despacho Presidencial, Marisol Espinoza, quien estuvo en Piura participando de estas celebraciones.

Defensape.

HOMENAJE A GRAU

Buque de instrucción más grande de Latinoamérica inaugurará el Perú el 2014

8 DE OCTUBRE 2013

El buque de instrucción marina más grande de América Latina iniciará funciones el 2014, anunció hoy el ministro de Defensa, Pedro Cateriano, durante la ceremonia en homenaje al almirante Miguel Grau Seminario, héroe del Combate de Angamos de 1879.

Tras resaltar que dicho buque estará destinado a la formación de mujeres y hombres de mar, sostuvo que se trata de un logro importante para la Marina de Guerra del Perú, el Gobierno y el país en general.

“Los tiempos han cambiado, la preparación de los hombres de armas supera hoy lo que fue en las primera décadas de la república (…) Ningún esfuerzo resultará estéril o ineficaz”, manifestó.

Dijo que los peruanos debemos aprender tanto del heroísmo como de la preparación profesional de Grau, considerado el “peruano del milenio” por su actuación en la defensa de la patria y sus virtudes cívicas y democráticas.

Según remarcó, el recordado “Caballero de los mares” contuvo por meses el poderío chileno en la guerra, y fue un defensor del derecho internacional, rescatando a los sobrevivientes de una embarcación enemiga caída.

“Todo peruano debe seguir su ejemplo, donde le toque desempeñarse, en remotos paisajes andinos o amazónicos, o el Vraem, donde venimos derrotando el terrorismo y el narcotráfico, demenciales enemigos de esta hora”, añadió.

La gesta que en 1879 protagonizaron el almirante Miguel Grau y el legendario monitor “Huáscar” en el combate de Angamos, fue evocada en una ceremonia cívico-patriótica llevada a cabo en la plaza Grau del Callao.

El acto conmemoró el 192° aniversario de creación de la Marina de Guerra del Perú y los 134° años del combate de Angamos.

A las 09:50 horas se hizo un minuto de silencio en homenaje a Grau Seminario, al coincidir con el instante en que se elevó a la inmortalidad.

Carlos Tejada, comandante general de la Marina, destacó también la figura del héroe del mar peruano y pidió seguir su ejemplo, al tiempo de precisar que el buque de instrucción que se construye estará listo el 27 de julio de 2014.

La nave es preparada en los astilleros de los Servicios Industriales de la Marina (SIMA) y cuando esté operativa podrá transportar a 250 efectivos de la naval y tendrá un tiempo de vida de 100 años.

Jefe del Estado reivindica a Grau como ejemplo de sacrificio y entrega por la patria

COMBATE DE ANGAMOS

El presidente Ollanta Humala Tasso reivindicó al almirante Miguel Grau Seminario como ejemplo de una vida de sacrificio, entrega y amor a la patria, mediante un mensaje leído hoy por el jefe del Gabinete, Juan Jiménez, en la ceremonia por el 134° aniversario del Combate de Angamos.

En el acto, que se realiza en Plaza Grau del Callao, Jiménez expresó a nombre del jefe del Estado -quien se encuentra fuera del país- el saludo de homenaje a Grau, quien se inmoló en defensa del país el 8 de octubre de 1879, en el Combate de Angamos, frente a la escuadra chilena, en la Guerra del Pacífico.

“La figura de Grau ostenta la virtud de servir a la patria en el campo de batalla, con destreza, habilidad y coraje, manteniendo incólume la defensa de la sagrada bandera (…) es y seguirá siendo ejemplo de una vida de sacrificio, esfuerzo y de amor a la patria”, subrayó Humala, en el mensaje leído por Jiménez.

Señaló que los valores que Grau comprometen a cada uno de los peruanos a mantenernos en la senda de trabajar por el país.

“Sigue siendo el respaldo y fortaleza para enfrentar los desafíos que hoy apremia a nuestro pueblo. En este día, honremos todos los peruanos la memoria de Grau, sumando acciones que hagan aun más grande la patria por la que dio la vida”, puntualizó.

La ceremonia, que se inició con la entonación del Himno Nacional y un minuto de silencio en homenaje a la memoria de Grau, cuenta con la presencia de las principales autoridades, civiles y militares del país, y representaciones diplomáticas extranjeras.

El acto, en el que se conmemora también el 192° aniversario de creación de la Marina de Guerra del Perú, culmina con el desfile del Agrupamiento Naval y de las Delegaciones del Ejército, Fuerza Aérea y Policía Nacional del Perú.

Don Miguel Grau Seminario y el Combate de Angamos

MIGUEL GRAU

El combate naval de Angamos fue un enfrentamiento naval de la Guerra del Pacífico. Se produjo el 8 de octubre de 1879 y en él se enfrentaron los buques peruanos Huáscar y Unión contra los buques chilenos Cochrane, Blanco Encalada, Loa y Covadonga.

Un día como hoy hace 133 años un grupo de hombres, tripulantes del monitor Huáscar al mando del Caballero de los Mares Gran Almirante del Perú Don Miguel Grau Seminario, fueron protagonistas de uno de los Combates Navales más memorables y gloriosos de los que se tenga recuerdo en la historia marítima de las naciones.

Aquella epopeya heroica se inicia el día 30 de setiembre de 1879, cuando la División Naval integrada por el monitor Huáscar, la corbeta Unión y el transporte Rímac, zarpan hacia el sur en demanda de Iquique a donde arriban el 1° de octubre. Aquel día, el Huáscar al mando de Grau y la Unión al mando de García y García enrrumban nuevamente hacia el sur para continuar incursionando en costas chilenas, actividad que gracias a la habilidad y pericia de nuestro Gran Almirante y su tripulación había dado buenos resultados, dado que tras 7 meses de guerra con un adversario inmensamente poderoso materialmente hablando, se les había negado el dominio del mar.

Ante esta situación que era inconcebible para los chilenos y que ocasionó el relevo de su Alto Mando Naval, el nuevo comandante en Jefe de su escuadra, Almirante Riveros ideó planes para la captura del Huáscar, la pesadilla de los marinos Chilenos. Es así que la escuadra enemiga es dividida en dos divisiones integrada la primera por el acorazado Blanco Encalada, la corbeta Covadonga y el transporte armado Matías Cousiño; la segunda por el Cochrane, corbeta O’Higgins y la cañonera Loa, zarpan hacia Arica el 2 de octubre, llegando allí el 4, no hallando a nuestras naves, tomando conocimiento que se hallaban incursionando en sus costas. Es así que ambas divisiones se separan para navegar hacia el sur, la primera pegada hacia la costa y la segunda en Alta Mar.

El plan chileno consistía en acorralar al Huáscar y la Unión aprovechando la mayor velocidad de los buques de la segunda división y cortarles la retirada.

El mismo día 4 continuando con su misión, la División Naval Peruana llega a Sarco, al sur de Huasco, apresando a la *goleta chilena Coquimb*o, despachándola hacia Arica. El día 5, siempre navegando al sur, arriban a Coquimbo no hallando naves enemigas, prosiguiendo luego hasta Tongoy a pocas horas de Valparaíso. Grau ya había tomado conocimiento del zarpe de los chilenos y por ello prefiere no arriesgarse ir más al sur, emprendiendo el retorno hacia el norte. Los días 6 y 7 el Huáscar sufre desperfectos en máquinas efectuándose las reparaciones en alta mar. Superados los problemas, en la madrugada del día 8 de octubre a 01.00 horas arriban al puerto de Antofagasta libre de buques chilenos, continuando su derrota hacia el norte. A 03.00 se divisan humos procedentes del norte, pensándose inicialmente que se trataba de mercantes, pero a fin de evitarlos en caso que fueran naves chilenas, Grau ordena navegar al oeste y luego al norte, pero el plan de Riveros se pone en marcha y es así que los humos divisados inicialmente al salir de Antofagasta correspondían a los de la primera división que emprendieron caza a nuestros buques y luego de tres horas de navegar a toda máquina, los peruanos logran burlar al enemigo dejándolos a 8 millas a la altura de Punta Tetas.

Más tarde, a 07.15 navegando hacia el norte se divisan otros tres humos por el noroeste que son los de la Segunda División Naval Chilena que navegan en rumbo de intercepción hacia los nuestros. Grau toma conocimiento de esta nueva situación y comprende de que el cerco que el enemigo le tiende será difícil de evitar, la velocidad y el poder artillero del Huáscar son superados ampliamente por los de los acorazados chilenos.

Entonces, decide continuar hacia el norte a fin de intentar rebasar Punta Angamos. Luego, Grau evalúa la situación y da órdenes a García y García para que salve su buque puesto que sacrificar a la Unión único buque de valor aparte del Huáscar sería un error.

En conocimiento que el enfrentamiento era inevitable, Grau presenta combate y toma la iniciativa, efectuando el primer cañonazo a 09.40 hacia el Cochrane que estaba a 1000 yardas de distancia y así empieza el encuentro a la altura de Punta Angamos. El acorazado chileno estrecha distancias aprovechando su andar y luego inicia sus disparos, obligando, al hacer blanco en el Huáscar, a gobernar con aparejos.

A 09.50 horas en pleno fragor del combate un proyectil impacto en la torre donde se hallaba ubicado el Almirante Miguel Grau volándolo en pedazos a él y a su ayudante el Teniente Diego Ferré. En ese preciso instante es cuando el marino más grande del continente pasa a la inmortalidad.

Pero el combate continúa. El espíritu vivo de Grau se mantiene entre los suyos, el Huáscar no se rinde: asume el mando el Comandante Elías Aguirre; la lucha se hace cada vez más difícil y la primera división Chilena entabla también combate con el monitor. El enemigo con su poderosa artillería demuele poco a poco la nave peruana, que pierde el gobierno a causa de una andanada. Aguirre cae muerto, el Comandante Capitán de Corbeta Carvajal es herido de gravedad, el Teniente Rodríguez cae muerto también, es herido el Teniente Palacios que con la mandíbula destrozada no abandona su puesto y el Teniente Santillana es alcanzado por la metralleta; el personal tampoco se rinde y lucha hasta el final.

El Huáscar aunque sin gobierno continúa disparando, intenta espolonear al Blanco Encalada sin resultados. Finalmente tras una hora y diez minutos de combate desigual con la artillería ya inutilizada por el fuego enemigo, con el buque sin posibilidades de maniobrar y diezmada su tripulación, por orden expresa del último en asumir el mando del Huáscar el Teniente Pedro Gárezon, se ordena abrir válvulas de fondo para hundir el buque y cuando esto se llevaba a cabo ya con 4 pies de agua en los fondos, el enemigo aborda el buque y tras dominar a la tripulación exhausta pero con la moral y el orgullo en alto, lo toman como presa. Al instante de abordar el Huáscar el primer bote chileno, se hallaban los oficiales peruanos sobre la cubierta porque momentos antes habían arrojado al agua sus espadas para no entregarlas, gritando a viva voz uno de ellos “Los Peruanos no se rinden”.

Presidente Ollanta Humala entregó en custodia revólver que perteneció a Miguel Grau Seminario

PRESIDENTE OLLANTA HUMALA ENTREGA EN CUSTODIA REVOLVER DE GRAU

El presidente Ollanta Humala Tasso participó esta mañana en la ceremonia donde se entregó el revólver que perteneció al Gran Almirante Miguel Grau Seminario, en custodia al Batallón Angamos, en la Escuela Naval del Callao.

El acto, que se realizó al conmemorarse hoy el 132 aniversario de la muerte de Grau en el Combate de Angamos, contó también con la presencia del ministro de Defensa, Daniel Mora, y el comandante general de la Marina de Guerra, Jorge De La Puente Ribeyro.

Recientemente, la familia Navarro-Grau, descendiente del héroe de Angamos, entregó a la Marina de Guerra un revólver de fabricación francesa, modelo Chamelot y Delvigne, que perteneció al héroe nacional.

Como parte de los actos oficiales en homenaje a Grau, el presidente Humala Tasso subió al Buque de la Armada Peruana BAP Grau e ingresó mar adentro, donde lanzó a las aguas un arreglo floral dedicado a los héroes de la Marina que dieron su vida por el Perú en el Combate Naval de Angamos.

Posteriormente, encabezó el acto central de homenaje a Grau Seminario, en la plaza del mismo nombre, en el Callao.

Miguel Grau Seminario enseñó al mundo que la Patria se defiende con la propia vida

MIGUEL GRAU

El máximo héroe de la Marina de Guerra del Perú, nació en Piura el 27 de julio de 1834, fruto del matrimonio conformado por don Manuel Grau y Berrío y de la dama Luisa Seminario del Castillo. Los primeros años de su infancia transcurrieron en el puerto de Paita, quedando cautivado desde muy pequeño con la grandeza del mar, tanto así que con sólo nueve años de edad tuvo su primera experiencia navegando a bordo de un bergantín, el “Tescua”, pero la travesía no culmina a causa de un naufragio.

Era marzo de 1843. Retorna a Paita, siempre con su pertinaz obsesión de seguir viajando. Hay otra oportunidad para hacerlo, y de nuevo invoca a su padre para que le diera permiso, al ver la insistencia y arrojo del hijo accede; y, cuando ha cumplido diez años, emprende su segundo viaje a bordo de la goleta “Florita”, y pronto a latitudes distintas y lejanas.

Con estos viajes inaugurales, Grau inicia su carrera en el mar, iniciándose como grumete. Pasarían diez años, durante los cuales cubre su niñez y adolescencia, tiempo en que navega en diez barcos de distinta bandera, en los cuales acumula valiosas experiencias que más tarde serían base fundamental para su vida profesional.

El 18 de agosto de 1853, postula al servicio naval, tenía tan sólo 19 años de edad y ya había navegado más de 102 mil millas náuticas, distancia equivalente a 4.7 veces la circunferencia de la tierra, según estudios realizados por la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú.

Su primer embarque lo realizó a bordo del vapor “Rímac”, luego en el pailebote “Vigilante”, por pocos días en el “Izcuchaca” y en 1856 fue transferido al vapor “Apurímac”. En la vida civil, Grau inicia una segunda etapa de su carrera mercante y más tarde, en 1863 se reincorpora a la Armada Nacional y es ascendido a Teniente Segundo. Tres meses después, asciende a Teniente Primero.

Y, luego como Capitán de Corbeta es enviado a Europa y de allí viene comandando la famosa corbeta Unión, a cuyo mando le corresponde participar en el combate de Abtao (7 de febrero de 1866) contra la Escuadra española, como corolario de los incidentes surgidos con la Madre Patria. Se retira por segunda vez de la Armada, obteniendo el mando del buque mercante “Puno”, de la compañía inglesa.

A fines de 1867, el Capitán de Fragata Miguel Grau regresa al servicio como Comandante del Huáscar y podemos decir que, con cortos intervalos, identifica su carrera naval con la del inmortal monitor cuyo mando tuvo cerca de nueve años. Teniendo ya el rango de Capitán de Navío fue nombrado como Comandante General de la Escuadra, Comandante General de la Marina y, es elegido Diputado por la Provincia de Paita.

La personalidad de Grau queda destacada en todo momento, presentándose sin mancha ni tacha alguna ante el veredicto de la Historia y su memoria es una fuente inagotable de elevación, de grandes pensamientos y valores. También se le considera como ejemplo sin igual en el hogar que comparte con Doña Dolores Cavero y Núñez.

El 5 de abril de 1879, Chile nos declara la guerra, viéndose envueltos el Perú y Bolivia aliados en una contienda que ensombreció los cielos de América. La única Escuadra de los aliados era la peruana, aventajada por la chilena en número de barcos, en poder naval y en modernidad de elementos.

Ante esta situación, el Capitán de Navío Miguel Grau obtuvo el nombramiento de Comandante General de la Primera División Naval, formada por el blindado Independencia y el monitor Huáscar: Grau izó su insignia en éste último, por el cariño que le tenía.

Hasta octubre de 1879 sucede un intenso período bélico en el mar, el cual atrae la admiración de las gentes y presenta a Grau, ante la conciencia universal, como uno de los marinos más valientes y más intrépidos de la época.

Desde el 21 de mayo de 1879, fecha del triunfo del Combate de Iquique, el Huáscar quedó solo, como el único buque de guerra capaz de enfrentar al enemigo, pues, en dicho encuentro mientras hundía con su espolón a la Esmeralda, se perdió la Independencia. Pese a tal desgracia y reducida nuestra Escuadra a un blindado, bombardea las fortificaciones de las costas chilenas, apresa buques adversarios, se bate con limpia hidalguía ante poderosas unidades.

Sus correrías impiden que el territorio peruano sea invadido, porque Grau, protegía al Perú haciendo, en forma admirable, el papel de toda una Escuadra la cual realiza el milagro de la guerra naval del Pacífico. Para vencer a este débil pero titánico monitor, fue recurso del adversario reunir todo su poderío naval a fin de darle caza constante.

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